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Golpe al entramado político de la banda

La desarticulación de Ekin ratifica la lucha contra ETA tras el alto el fuego

La Guardia Civil desmonta el aparato político con nueve detenciones

Poco más de una semana ha bastado para refrendar con hechos el calificativo de "insuficiente" con el que el Gobierno tildó el último anuncio de alto el fuego de ETA. La Guardia Civil desarticuló ayer la nueva dirección de Ekin, el aparato político encargado de hacer cumplir las directrices de la banda terrorista entre las organizaciones de la izquierda abertzale. El primer golpe al entramado etarra tras el comunicado del pasado día 5 se saldó con nueve detenciones. El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, recurrió a la operación como argumento de que la política antiterrorista no va a variar "ni un ápice" hasta el fin definitivo de la violencia.

Coordinado por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska, el dispositivo movilizó durante la madrugada a más de 300 agentes del instituto armado. Cinco de los arrestos se practicaron en las tres provincias vascas (Urko Asier Ayerbe, Sandra Barrenetxea, Erika Bilbao, Ugaitz Elizaran y Egoitz Garmendia), dos en Navarra (Joxe Aldasoro y Rosa Iriarte) y otro en Cantabria (Aniaiz Ariznabarreta). En Aragón fue detenido Eneko Compains, al que fuentes de la investigación consideran el jefe del grupo.

Se realizaron registros en 28 domicilios y locales, en los que la Guardia Civil se incautó de material informático y documentación que ahora se investiga. Durante uno de esos rastreos fue arrestado por desórdenes públicos el ex dirigente de Batasuna Juan Cruz Aldasoro, hermano de uno de los detenidos. Más de 80 personas relacionadas con actividades de la organización terrorista han sido capturadas en lo que va de 2010.

La desarticulación de la nueva cúpula de Ekin se produce un año y medio después de que el Tribunal Supremo condenara a 38 antiguos miembros de la organización en el marco del sumario 18/98. Supone además el tercer golpe a los sectores más duros del entramado político de ETA en el último año. En noviembre, un macrodispositivo contra la organización juvenil Segi se saldó con más de 30 detenciones; y en abril, una actuación contra el colectivo de abogados de la banda permitió arrestar a otra decena de personas.

La primera intervención policial contra el entorno de ETA desde el alto el fuego motivó ayer reacciones opuestas en Euskadi. El consejero de Interior, Rodolfo Ares, resaltó que la operación confirma que "el Estado de derecho no está en tregua" y que no se cederá "ni un milímetro" en la política antiterrorista. Quiso acallar así los rumores sobre un posible debilitamiento de la lucha contra ETA tras el cese de sus acciones armadas.

La abogada y representante de la izquierda abertzale Jone Goirizelaia, por su parte, enmarcó el dispositivo en la "cerrazón" del Gobierno central, aunque advirtió de que ésta no debe convertirse en obstáculo para la apuesta estratégica por "llegar a soluciones".

Labor de 'comisario'

Ekin surgió en 1999 como comisario político de ETA para velar por el cumplimiento de sus órdenes entre el entramado de la izquierda abertzale. La organización también ha contribuido desde entonces a la huida de terroristas, la difusión de boletines zutabe y la organización del Gudari Eguna, el acto anual de homenaje a los etarras fallecidos. Su cúpula quedó desarticulada por primera vez en 2001. Seis años después, el aparato político fue ilegalizado como "parte de las entrañas de ETA".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 15 de septiembre de 2010

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