Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Análisis:Vida & Artes

El Gran Designio

Pocos autores como Stephen Hawking consiguen crear una polémica masiva antes de que casi nadie haya leído aún su libro. Es The Grand Design, escrito al alimón con Leonard Mlodinow.

El título significa el Gran Designio (y no el Gran Diseño como ya se está empezando a decir). Es la promoción perfecta: conseguir que todo el mundo tenga hambre de un libro antes de que este se asome a las librerías. Así que no queda más remedio que comentarlo de oído, por los fragmentos que ha adelantado la prensa, por las encendidas reacciones a favor y en contra y por las frases que dicen que dice Hawking.

Por ejemplo, el titular más frecuente en la prensa no tiene pérdida "Hawking dice que Dios no creó el universo". ¡Cielos! ¿Qué significa aquí la palabra "dice"? ¿Hay algún descubrimiento reciente de la física teórica que culmine en semejante notición? ¿Es solo un cambio de opinión de un físico famoso? Apuesto a que lo que dice Hawking es que la idea de Dios no es necesaria (o que lo es cada vez menos) para comprender la realidad de este mundo.

Hawking sugiere que el avance de la cosmología arrincona cada vez más la necesidad de Dios como el autor del Gran Designio y que la tan cacareada compatibilidad entre fe y ciencia se acerca a su límite. Pero me temo que no hay nada de nuevo en eso porque ese límite se encuentra en el infinito, es decir, es lógica e irremediablemente inalcanzable. En efecto, el objetivo de la ciencia es comprender la realidad a ser posible sin la ayuda de Dios. Descartes o Newton eran enormes científicos y creyentes fervientes, pero ya aplicaban esta máxima hace más de tres siglos. La no necesidad de Dios en ciencia es una hipótesis ¡no una tesis!

La física es la disciplina científica más monoteísta, Maxwell unificó la electricidad, el magnetismo y la óptica en una sola teoría, Einstein hizo lo propio con la mecánica, el electromagnetismo y la termodinámica y hoy los físicos persiguen la llamada Teoría del Todo. ¿Y? El creyente siempre puede creer que Dios creó las leyes de la naturaleza para que el Gran Designio se desenroscara por sí solo, que Dios es él mismo el conjunto de las leyes fundamentales o que Dios es, directamente, la mismísima Teoría del Todo.

La ciencia nunca aportará pruebas sobre la existencia o sobre la no existencia de Dios. Mientras tanto, lo que parece bien encaminado es el designio de Hawking: vender muchos libros.

Jorge Wagensberg es físico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de septiembre de 2010