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La ausencia de violencia lleva a Euskadi a batir su récord de turistas

Los más de 257.000 viajeros llegados en julio son la mejor cifra registrada

Euskadi registró el pasado mes de julio la mayor entrada de turistas en un mes desde que en enero de 1992 el Eustat comenzó a llevar este registro: 257.133 personas entre hoteles y establecimientos de turismo rural (un 11,8% más que en el mismo mes de 2009). Los nubarrones de la crisis sobre el sector se están disipando gracias en buena medida al clima de ausencia de violencia terrorista tras un año sin atentados de ETA en España y tranquilidad general en las calles, apenas rota por el rebrote de actos de kale borroka registrados de las últimas dos semanas.

El verano de 2010 va camino de convertirse así en el que más visitantes han llegado a Euskadi en su historia, lo que contribuirá a que el conjunto del año supere de nuevo la cota de los dos millones de visitantes, registrada entre 2006 y 2008 y perdida el año pasado. El crecimiento de julio sigue la tendencia al alza que se está registrando todo este ejercicio. En cada uno de los siete primeros meses, además, se han mejorado los resultados del año anterior, según los datos publicados ayer por el Eustat.

La directora de Turismo apunta que "ayuda ver las calles sin apología de ETA"

La cifra de julio supera, por ejemplo, los picos alcanzados en el verano de 2006, en plena tregua etarra, rota en diciembre de ese año por el atentado de Barajas. Entonces visitaron Euskadi 227.111 viajeros en julio y 236.902 en agosto. La llegada de turistas continuó creciendo el siguiente verano hasta las 250.969 entradas de agosto de 2007, anterior récord. A la ausencia de atentados mortales se sumaba entonces la bonanza económica.

La directora vasca de Turismo, Isabel Muela, cree que la ausencia de atentados contribuye a transmitir la imagen de una comunidad tranquila, con baja delincuencia y alta seguridad. "La tranquilidad de ver las calles limpias de apología del terrorismo ayuda", añade. "Ver una manifestación o un incidente no resulta agradable, ni para los vascos ni para los turistas".

Muela apunta que las subidas de los últimos meses responden además a una rápida reacción para hacer de la crisis una oportunidad con campañas de promoción adecuadas, dirigidas, preferentemente, al mercado nacional. "Se trata de desarrollar el producto, comercializarlo y promocionarlo en un esfuerzo en el que colaboramos las instituciones públicas con el sector", explica.

El concejal de Cultura donostiarra, Denis Itxaso, coincide en que el ambiente político más calmado y la tranquilidad en las calles contribuye a que los turistas acudan al País Vasco. "Estas fiestas ha habido mucha más gente en San Sebastián", destaca.

Una portavoz del hotel de las bodegas de Marqués de Riscal aprecia un cambio en la clientela. Hace tres años eran visitantes de fin de semana, y en épocas distintas al verano, quienes disfrutaban del enoturismo en la zona. Desde 2009 las estancias son más largas y los visitantes llegan incluso en verano. El terrorismo no parece ser una preocupación: "Se ve como algo lejano", añade.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 21 de agosto de 2010