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Sanidad da vía libre al primer trasplante de piernas del mundo

Pedro Cavadas llevará a cabo la intervención en el hospital La Fe de Valencia

Primero fue el trasplante de manos, en 2006. Luego llegó el de brazos por encima de los codos (2008) y el de cara (2009). Ayer, el Ministerio de Sanidad dio su visto bueno para que el cirujano Pedro Cavadas supere una nueva frontera y aborde en el hospital La Fe de Valencia el injerto de ambas piernas, una intervención que sería la primera del mundo. "Imagino que será a lo largo de este año", comentó ayer el médico valenciano, que prefirió no ofrecer más información hasta la operación.

El candidato ya está preparado. Se trata de un hombre joven, con "requisitos médicos óptimos" que sufrió un accidente de tráfico en el que perdió sus dos extremidades inferiores por encima de las rodillas y que no puede ayudarse de ninguna prótesis para moverse de forma autónoma, según fuentes sanitarias. La amputación fue tan alta que apenas le quedaron 15 centímetros de pierna por debajo de la cadera, circunstancia determinante para autorizar la intervención.

El candidato sufrió una doble amputación tras un accidente de tráfico

En este tipo de operaciones tan delicadas es fundamental analizar el riesgo que corre el paciente y el beneficio que le puede aportar el trasplante. En el caso de una pierna, ni se plantea. Y por debajo de las rodillas, las prótesis, cada vez más sofisticadas, también ofrecen unas prestaciones excelentes. La función principal de las piernas es sustentar del cuerpo y permitir su movilidad, y esta tarea la cubren cada vez mejor las extremidades ortopédicas. Por ello, a los pacientes que conservan las rodillas no les compensa pasar por una larga y delicada intervención en la que, mediante un laborioso trabajo de microcirugía, se conectan venas, arterias, nervios, músculos, piel y huesos. Y mucho menos someterse a una fuerte medicación que debilita las defensas para combatir posibles problemas de rechazo y que deberá tomar de por vida.

A estas circunstancias se suma la exigente rehabilitación a la que han de someterse las personas trasplantadas para ir recuperando la mayor funcionalidad posible en las piernas. Es un proceso lento, ya que los nervios del enfermo deben ir creciendo (a un ritmo aproximado de un milímetro al día en los brazos, en los que hay experiencia) para extenderse y establecer nuevas conexiones con los músculos de las nuevas piernas y ser así capaces de activar un movimiento suficiente para, en este caso, desplazarse.

Todo ello explica que nunca se haya practicado esta intervención. "Más que por problemas técnicos, no ha habido un paciente que reúna todos los requisitos para llevarlo a cabo, como es que la amputación sea tan arriba que impida colocar prótesis", como recordó ayer el coordinador de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), Rafael Matesanz. Estas lesiones suelen darse en accidentes de tráfico. Aunque también es típica de ataques con minas a vehículos, por lo que el anuncio ha atraído el interés de países que han sufrido bajas de este tipo en Irak o Afganistán, como el Reino Unido.

La autorización adoptada ayer por la Comisión de Trasplantes del Consejo Interterritorial de Sistema Nacional de Salud, integrada por los 17 coordinadores autonómicos y el responsable de la ONT se ciñe exclusivamente a este paciente. El anuncio transmitido ayer por este organismo insiste en que cada informe positivo se refiere a un paciente concreto, por lo que "el visto bueno de hoy no puede hacerse extensivo ni a un equipo ni a un hospital".

El equipo de cirujanos de la Fundación Cavadas será el encargado de dirigir la intervención. Estos especialistas estarán auxiliados por especialistas de reanimación, anestesistas, el laboratorio de inmunología, enfermeras y auxiliares del hospital público La Fe de Valencia, en cuyos quirófanos tendrá lugar la intervención. Junto a ellos participarán los coordinadores de trasplantes, por lo que el personal involucrado rondará las 35 personas.

La fecha de la operación dependerá del momento en el que surja un donante. Además de los requisitos ordinarios de cualquier trasplante, al tratarse de un injerto de un miembro visible, la persona deberá tener una altura y un tono de piel similar.

Técnica pionera

- Candidato. Es un joven que perdió las piernas en un accidente de tráfico, sin complicaciones de arterioesclerosis y consciente de los riesgos de la intervención

- Donante. Además de los requisitos ordinarios de los trasplantes convencionales y ser un hombre, al tratarse de un injerto visible, deberá tener similitudes físicas con el receptor como la altura o el tono de la piel.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de mayo de 2010

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