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El mayor plan de ajuste de la democracia

Toxo: "CC OO trabaja ya como si este país fuera a vivir una huelga general"

Tras la aprobación del ajuste, UGT ve hoy más cerca la movilización que ayer

Los sindicatos todavía están pendientes del resultado del diálogo social y de la reforma laboral para decidir si convocan a la huelga general. Pero a cada día que pasa su enfado va en aumento y esgrimen con mayor fuerza su mayor arma. Ayer, con el decreto de recorte presupuestario que tanto les ha enojado, ya aprobado por el Gobierno, el líder de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, dio un paso más en Alicante: "Las Comisiones Obreras trabajan desde ya como si este país fuera a vivir una huelga general".

No quiso quedarse atrás el otro sindicato mayoritario. "Hoy hay más razones que ayer para hacer huelga", aclaró el secretario de Acción Sindical y número dos de UGT, Toni Ferrer. Ambas centrales reclamaron el mismo jueves al Gobierno que retrasara la aprobación de unas medidas que UGT insistió ayer en calificar de "injustas, contraproducentes y claramente ineficaces". El Gobierno no prestó oídos a esa demanda y desechó la subida de impuestos a las rentas más altas, lo que unido a la falta de información que han recibido hasta el momento y lo que ellos consideran la ruptura del acuerdo salarial de la función pública y el Pacto de Toledo -por la rebaja del sueldo de los funcionarios- ha acrecentado la ira.

De momento, esa ira no se transformará en una huelga general. No es un escenario que guste en la orilla sindical, admitió Toxo. Falta por concretarse la reforma laboral señalada como prioritaria por Zapatero esta misma semana. Temen los sindicatos que con el plan de ajuste sea solo el comienzo de una serie de medidas que ahonden la brecha con las posturas sindicales y se acerque a las tesis patronales, entre ellas citan la reforma laboral que el presidente del Gobierno ha fijado como su prioridad esta misma semana.

También temen que el ajuste aprobado no sea suficiente. "No sé si se van a dar [en referencia a los mercados] por satisfechos", declaró Toxo. Y el Gobierno ya cedió una vez. Por eso creen que, pese a que "hay mucha opinión pública que demanda esa convocatoria", todavía hay que guardar en la recámara la bala de la huelga general. Así que ambas centrales han decidido centrarse en las protestas de funcionarios que culminarán el próximo 8 de junio con una huelga. No obstante, ayer Ferrer (UGT) dio un paso hacia la concreción de las "movilizaciones generales" de las que ya hablaron los sindicatos. Aclaró que su formación y CC OO están estudiando la posibilidad de convocar manifestaciones para el 8 de junio que se sumarían a la protesta de los empleados públicos. "Que las calles de toda España se inunden contra el decretazo consumado ayer", resumió gráficamente Ferrer.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de mayo de 2010