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La operación quirúrgica de don Juan Carlos

El Rey se recupera tras serle extirpado un tumor benigno

La Zarzuela mantuvo en secreto la intervención hasta que don Juan Carlos entró en el quirófano

Comunicado de la Casa del Rey sobre la intervención quirúrgica. Vea el vídeo de la rueda de prensa del equipo médico
El Rey se recupera tras serle extirpado un tumor benigno

El Rey, de 72 años, fue operado ayer en el Hospital Clínic de Barcelona de un tumor en el pulmón derecho. El equipo médico ha afirmado que es "benigno", ha descartado "al 99%" que se trate de un cáncer y ha confirmado que no serán necesarias "ni radioterapia ni quimioterapia". Está previsto que en cinco días don Juan Carlos sea dado de alta y que en 15 pueda volver al trabajo.

La noticia de la intervención sorprendió a la clase política, que supo la noticia cuando el Rey ya había entrado en el quirófano. Sólo el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, estaba en el secreto desde el viernes. La intervención obligó a cambiar, el pasado miércoles, la fecha de la audiencia con el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, al que el Rey recibió el viernes y no el sábado, como estaba previsto.

El nódulo extraído será sometido a un análisis microbiológico

La operación fue decidida el 28 de abril tras un examen médico

En las primeras horas se desataron todas las alarmas. Poco después de las 9.30 de la mañana la Casa del Rey emitió un comunicado en el que se decía que don Juan Carlos iba a ser operado. De hecho, se esperó a que el paciente entrara en el quirófano para hacer pública la información, si bien la decisión de intervenir se había tomado el 28 de abril.

La noticia sorprendió aún más porque la Casa del Rey había informado de que durante los días 26 y 27 del pasado mes de abril don Juan Carlos se había sometido a su examen médico anual en la Clínica Planas de Barcelona, y los resultados no habían ofrecido "ningún cambio significativo en los parámetros". Pero, según la versión oficial difundida ayer por el Palacio de La Zarzuela, uno de los médicos decidió entonces investigar la evolución de un nódulo que el Rey tenía en el pulmón derecho. Se le había detectado ya en la revisión de 2007, pero que no había sufrido modificaciones hasta este año. Por ello, el miércoles 28 de abril se realizó un nuevo estudio PET-TAC, que indicó que se habían producido cambios. El nódulo había crecido, medía 19x12 milímetros, estaba en la región apical del lóbulo superior del pulmón derecho, que no infiltraba pleura, pero tenía actividad.

Ante las sospechas de que pudiera tratarse de un tumor maligno, los médicos consideraron necesario extirparlo y realizar un estudio anatomopatológico. Cuando se tomó la decisión de operar, sin embargo, ya se había informado de manera rotunda que el Rey gozaba de "buena salud". A pesar de que las noticias eran preocupantes, la Casa del Rey decidió no dar más información hasta ayer, fecha en que estaba programada la intervención, y mantener toda la actividad prevista para los Reyes y del Príncipe de Asturias. Y así se hizo, según el Palacio de La Zarzuela, para "no alarmar".

El propio don Juan Carlos recibió el viernes al vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden. Fue tras despedirse del político norteamericano cuando se subió a un avión rumbo a Barcelona. Allí ingresó en la Clínica Planas -en la que tradicionalmente se somete a los chequeos- para hacerse las pruebas preoperatorias. La Casa del Rey tampoco informó en ese momento de lo que estaba sucediendo, aunque la noticia de que un paciente importante iba a ingresar en la séptima planta del Hospital Clínic era un secreto a voces.

En el centro se reservaban habitaciones y había muchas medidas de seguridad. Ante el temor de que la noticia se filtrara, se preparó una estrategia informativa. La Zarzuela redactó una nota con la complicidad del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que se encontraba en Bruselas asistiendo a la cumbre del Eurogrupo. Se temía que algún informador pudiera preguntarle por el asunto en rueda de prensa. Estaba previsto que Zapatero, si se producía esa situación, remitiera a la nota que en ese momento sería publicada en la web de la Casa del Rey. Incluso algunos periodistas recibieron poco después de la una de la madrugada el aviso de un inminente comunicado y un posterior aplazamiento.

Pero nadie descubrió que el Rey estaba siendo operado hasta que ya llevaba casi dos horas ingresado y media hora en el quirófano. "Estaba tranquilo, decía que confiaba plenamente en los médicos. No se le notaba diferente de otros días", aseguró ayer uno de sus colaboradores.

Cuando comenzó la intervención, la Reina embarcó en un avión rumbo a Barcelona. Don Felipe se encontraba en San José de Costa Rica, donde asistía a la toma de posesión de la nueva presidenta, Laura Chinchilla. La infanta Elena estaba en Valencia para participar en un concurso hípico y doña Cristina en EE UU, donde reside. Todos ellos, pendientes de lo que sucedía en el quirófano del Hospital Clínic de Barcelona.

Además de la familia real y del presidente del Gobierno, el líder de la oposición, Mariano Rajoy, y el presidente de la Generalitat, José Montilla, estaban informados, según La Zarzuela. Pero no se había adoptado ninguna medida especial en lo que se refiere a transmisión de poderes, a pesar de que el Rey iba a estar anestesiado varias horas y una operación siempre entraña un riesgo. La Casa del Rey consideró que las técnicas de anestesia están "muy desarrolladas". Tampoco se contempló que el Príncipe no viajara a Costa Rica: "Daba igual donde estuviera".

La intervención comenzó a 9.15 y finalizó a las 11.45. El Rey está "despierto y bien", e incluso ha bromeado con los médicos, informó el equipo que le atiende, poco después de las 13.00. El cirujano que le operó, Laureano Molins López-Rodó, anunció que el tumor era benigno. En el mismo momento de la operación se realizó un análisis anatomopatológico del tejido extirpado que descartó la presencia de células malignas. No obstante, el trozo de pulmón que se le extirpó será sometido a un análisis microbiológico mucho más fiable.

Debido a la localización exacta del tumor, en la región apical (superior) del pulmón derecho, los cirujanos tuvieron que realizar una apertura torácica (toracotomía) -"sin escaso sacrificio muscular"-, comentó Laureano Molins, para extirparle la lesión.

El Rey estuvo en la unidad de reanimación y a mitad de tarde fue trasladado a una habitación, en la que le esperaban la Reina y la infanta Elena. A media tarde ya ingirió líquidos. Se prevé que la recuperación será rápida. Tampoco será sometido a radioterapia o quimioterapia, tratamientos habituales en caso de neoplasias. Sin embargo, los médicos ya han recomendado a don Juan Carlos que deje los habanos que tanto le gustan. El tumor, según Molins, no se ha formado porque el Rey fuera fumador. "Probablemente se deba a algún proceso infeccioso, tendremos que investigarlo".

Claves de la jornada

- El Rey ingresó el viernes en la clínica Planas de Barcelona a las siete de la tarde para someterse a las pruebas preoperatorias. Pasó allí la noche.

- A las siete de la mañana del sábado don Juan Carlos llegaba al Hospital Clínic. Entraba en el quirófano a las 9.15. Quince minutos después, la Casa del Rey emitía un comunicado oficial.

- La reina Sofía llegó a Barcelona cuando el Rey estaba en el quirófano.

- El Príncipe de Asturias se encontraba en San José de Costa Rica asistiendo a la toma de posesión de la presidenta Laura Chinchilla. La infanta Elena participaba en un concurso hípico en Valencia, pero a media tarde acudió a Barcelona. La infanta Cristina se encontraba en Estados Unidos, donde reside desde el mes de agosto con su familia.

- A las 13.15, cuatro horas después de que se iniciara la operación, se informaba de que al Rey se le había extirpado un tumor benigno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de mayo de 2010

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