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Padres de una escuela vinculada a Millet denuncian irregularidades en las cuentas

La dirección quiere cerrar el centro de educación especial el próximo curso

Las familias de la escuela concertada de educación especial Sant Gervasi -ligada a la fundación Esmen, que presidía hasta octubre Fèlix Millet- denuncian irregularidades en las cuentas del centro, que ha anunciado que cerrará sus puertas por su insostenible situación económica. La escuela tiene 30 alumnos con disminución psíquica. La fundación Esmen ha generado pérdidas acumuladas que han consumido sus fondos propios hasta dejarlos en negativos, según el Departamento de Justicia de la Generalitat, es lo que se conoce en contabilidad como agujero patrimonial.

Algunas familias han expuesto la situación de la escuela al Consorcio de Educación de Barcelona, que gestiona el centro. El consorcio ha pedido al Departamento de Educación que abra una investigación. El presidente de la fundación Esmen fue hasta octubre Fèlix Millet, saqueador confeso del Palau de la Música Catalana, del que era presidente. El vicepresidente de la fundación Esmen es Josep Maria Camps, que también ejerce como gerente de la escuela Sant Gervasi, situada en la calle de las Escoles Pies de Barcelona.

"Que no me digan que ha habido obras de mejora. ¿En qué?", dice una madre

La Generalitat pide un plan de viabilidad a la fundación de la escuela

Después de que Catalunya Ràdio revelara ayer presuntas irregularidades en el centro, María José Martí, madre una niña que hace 10 años que va al colegio Sant Gervasi y que es miembro del consejo escolar de la escuela, aseguró ayer a este diario: "He visto en el presupuesto del colegio anotaciones sobre partidas de gastos que deberían investigarse: externalizaciones, 60.000 euros; gastos financieros, 120.000; auditorías, 50.000 y gastos por mejoras en el colegio, 30.000. Nosotros pagamos una cuota de 370 euros cada mes y los maestros los paga la Generalitat. Que no me digan que ha habido obras de mejora. ¿En qué?", inquirió Martí.

Las familias responsabilizan a Josep Maria Camps de las pérdidas generadas en la escuela. "En mayo del año pasado nos dijo que había un superávit de 40.000 euros y en noviembre un déficit de 70.000. Y en enero Camps convocó una reunión y nos dijo que había que cerrar la escuela. ¿Cómo es posible? Que lo expliquen", dijo Martí. Un padre afirma haber visto una factura de la sociedad Matraz por 4.000 euros librada a la escuela. En el Registro Mercantil Matraz aparece como una firma que ha tenido como apodererado a Josep Maria Camps.

En la fundación Esmen, titular de la escuela, y presidida por Millet, figura Camps como vicepresidente. En el patronato se repiten nombres que figuraban también en el Palau. Hasta octubre, cuando dimitieron varios patronos, figuraban en la fundación Fèlix Millet, Rosa Garicano, Jordi Montull (mano derecha de Millet en el Palau) y las esposas de Millet y Montull, Marta Vallès y Mercedes Mir, respectivamente. El Departamento de Justicia dijo que ha pedido un plan de vabilidad a la Esmen, de la que depende la escuela.

Cristina, una madre, que desde hace 13 años lleva a su hijo al centro y que prefiere no decir su apellido, afirma: "No vemos las inversiones que dicen que se han hecho. Ni en las instalaciones ni en ordenadores".

Un profesor del centro dijo ayer que les ofrecen una indemnización de 20 días por año trabajado. "El profesorado es increíble. Nos ha ayudado a que nuestros hijos tengan plaza en otras escuelas especializadas", dijo Martí. EL PAÍS intentó ayer hablar sin éxito con el gerente de la escuela, Josep Maria Camps. Desde el colegio, una persona de su equipo dijo que no estaría localizable hasta mañana (por hoy).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de abril de 2010