Cerco judicial al ex presidente balear

Los billetes de 500 delatan al ex dirigente

Matas y su esposa, Maite Areal, sólo sacaron 450 euros del banco en cinco años

El PP pagó a Jaume Matas una especie de pensión para desempleados tras su salida del Gobierno balear. Se trata de una cantidad destinada a políticos teóricamente sin medios suficientes o sin trabajo conocido. El ex presidente y ex ministro ingresó por ese concepto una nómina de 3.475 euros al mes. Eran los tiempos en que terminaba de amueblar su palacio del centro de Palma, entre 2007 y 2008. Acababa de perder la presidencia de la comunidad autónoma, que llevaba aparejado un sueldo de 84.000 euros al año.

Al saltar las primeras dudas sobre el incremento de su fortuna, Matas ordenó al partido que publicara en internet sus declaraciones de impuestos. Según estas, obtuvo 125.334 euros en 2003 y 138.044 en 2004; un año después sus ingresos bajaban hasta los 100.535 euros. El ex líder del PP balear dejó de ser titular de Medio Ambiente en 2003, y durante dos años sumó a su paga de presidente autonómico la compensación como ex ministro. En 2005, Hacienda le devolvió casi 900 euros, y tuvo que pagar 481 por el impuesto sobre el Patrimonio.

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Los Matas debían manejar mucho dinero en billetes, puesto que en los registros de sus cuentas bancarias incorporadas al sumario figura que sólo sacaron del banco -o pagaron con tarjeta- 450 euros a lo largo de cinco años. La desproporción entre ingresos oficiales y gastos reales es notable, denuncia la Fiscalía Anticorrupción. Ante el juez, el ex presidente admitió que manejó 400.000 euros de dinero en efectivo -no todo era opaco, puntualizó- y que cobró 100.000 euros clandestinamente del traspaso del negocio Eléctrica Matas de Palma, que cerró su cuñado y administrador, Fernando Areal. Pero los fiscales tienen testigos que limitan a 8.000 euros ese cobro.

Uno de ellos es el inquilino del local familiar traspasado, ahora una zapatería. Este denunció a la Guardia Civil que la esposa de Matas, Maite Areal, acudió a su tienda acompañada de una investigadora privada armada de una grabadora. Las dos mujeres intentaron obtener una confesión falsa y a su favor del responsable del negocio: que abonó durante años en dinero negro la mitad del alquiler, 3.000 euros mensuales. Pero la jugada les salió mal.

Areal tuvo dos empleos en Palma -en el hotel Valparaíso y en la asesoría Martorell- mientras su marido era presidente del Gobierno balear. Apenas fue a su puesto de trabajo, de acuerdo con el testimonio de sus empleadores, que dicen haberla contratado por amistad con su marido. Mientras Matas fue ministro, ella fue nombrada asesora de Educación del Gobierno madrileño de Esperanza Aguirre. Antes trabajó en una inmobiliaria en Sant Antoniet y en la compañía familiar Publicidad Matas. También fue empleada de las monjas Agustinas.

Denuncias ciudadanas

La aparente pulsión compradora de Maite Areal, que adquiría joyas y vestuario de gran valor en el entorno del palacete de Palma, siempre en efectivo y con billetes de 500 y 200 euros, provocó denuncias ciudadanas ante la fiscalía y la Agencia Tributaria. Los comunicantes anónimos apuntaron ejemplos e indicaron negocios financieros de los ahora imputados.

La esposa de Matas dispuso de 67.000 euros en sólo cuatro meses y adquirió, entre otras joyas, un reloj Cartier de 12.894 euros, un anillo de 5.000 y un reloj Rolex con brillantes y esfera de nácar de 23.000 euros. En los roperos del palacete, el juez buscó cajas fuertes que Matas había comprado, pero no estaban montadas. Sí halló más de 150 vestidos y 50 pares de zapatos femeninos de firma.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 28 de marzo de 2010.

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