Ya no censura Google, censura Pekín

El régimen bloquea los contenidos incómodos en el buscador - EE UU cree que China sufrirá la falta de confianza de las empresas

El Gobierno chino ha asumido la labor de censura a la que obligaba a Google antes de la finalización de sus negocios en el país el pasado lunes. Con la tecnología de su Gran Muralla de censura en la Red, Pekín filtra ya numerosas búsquedas de términos políticamente incómodos, como el Dalai Lama o el movimiento Falun Gong, sin necesidad de bloquear totalmente el nuevo sitio web en chino simplificado que Google ha alojado en sus servidores de Hong Kong, una región con un elevado grado de autonomía y escasa censura en la Red.

Pekín reaccionó ayer de forma contundente, pero también cauta, ante la decisión de Google. La Oficina de Información del Consejo de Estado acusó a la empresa estadounidense de incumplir las condiciones bajo las que entró en el mercado chino en 2006 -es decir, la obligatoriedad de filtrar sus búsquedas-, mientras el Ministerio de Exteriores quiso desligar la decisión de la firma californiana de sus relaciones con Estados Unidos, que no atraviesan precisamente su mejor momento, por diferencias sobre asuntos como el valor del yuan (la moneda china) o la venta de armas estadounidenses a Taiwan.

El Gobierno chino acusa al buscador de "violar su promesa escrita"
Más información
Un Internet libre
Los internautas chinos tienen la palabra
Otra empresa estadounidense reduce su actividad en China
Google exige medidas al Gobierno de Estados Unidos contra China

Precisamente esos asuntos serán los que centren el encuentro bilateral que mantendrán ambas naciones en Pekín en mayo, en el marco del Diálogo Estratégico y Económico, lanzado el año pasado por el Presidente Barack Obama. "Se trata de una decisión tomada por una empresa, Google, que respetamos", dijo ayer el portavoz del Departamento de Estado, P. J. Crowley. "Las empresas, a título individual, juzgarán si les compensa hacer negocios en China". Preguntado por si el Gobierno de EE UU apoyaba la salida de Google de China, Crowley añadió: "Si yo fuera China, me preocuparía seriamente el hecho de que una de las instituciones con más predicamento de Internet haya decidido que es demasiado complicado hacer negocios conmigo".

China había dejado claro, horas antes, que consideraba la decisión de Google una afrenta comercial y no diplomática. "Las compañías extranjeras que operan en China deben cumplir las leyes chinas. Google ha violado la promesa escrita que hizo cuando entró en el mercado chino. Es totalmente equivocado detener el filtrado de su motor de búsqueda como lo es también poner en entredicho y acusar a China de los ciberataques. Nos oponemos firmemente a la politización de asuntos comerciales, y expresamos nuestro descontento y nuestro enojo por las prácticas y acusaciones inaceptables de Google", señaló la oficina del Consejo de Estado.

La herramienta de la firma en Hong Kong ofrece la posibilidad de buscar en inglés y en chino. Un ensayo realizado ayer por este periódico desde China, en ambas páginas y en ambos idiomas, dio resultados erráticos y desiguales. Las búsquedas efectuadas en inglés con términos como 'protestas de Tiananmen' o Dalai Lama entregaban una lista de resultados, aunque luego estos, en general, no se podían abrir. Las realizadas en chino, en cambio, daban error o una página en blanco. Las búsquedas sobre Falun Gong, movimiento espiritual ilegalizado por el Gobierno, que lo considera un "culto diabólico", bloqueaban el ordenador tanto en chino como en inglés.

El desafío de Google a China ha dejado en evidencia a un puñado de empresas norteamericanas que todavía acatan la censura de sus contenidos de acuerdo con las duras directrices del régimen. MySpace, Skype y AOL se encuentran entre ellas. Pero hay una sobre las que todas las miradas se han fijado ahora: Microsoft. Desde la venta de Yahoo.cn a la empresa local Alibaba en 2005, Google había sido la única amenaza creíble para el buscador local Baidu, líder de búsquedas en un país con 400 millones de internautas. Según datos recientes de la consultora Analysys International, Google habría llegado, antes de su salida de China, a capitalizar un 36% de las búsquedas, frente al 58% de Baidu.

En enero, el consejero delegado de Microsoft, Steve Ballmer, reafirmó su intención de mantener su buscador Bing en China. Sobre la salida de Google, dijo, en declaraciones a la agencia Reuters: "No entiendo cómo puede ser algo útil. No entiendo cómo nos ayudaría a nosotros ni cómo ayudaría a China". Microsoft lanzó Bing en China en junio del año pasado, pero según datos de Analysys International no ha logrado en este tiempo más del uno por ciento del mercado. Ahora tiene ante sí la posibilidad de aprovechar el vacío dejado por el desplante de Google a Pekín.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS