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El conflicto de Oriente Próximo

La comunidad internacional exige a Israel el fin de los asentamientos

EE UU, Rusia, la UE y la ONU piden la creación de un Estado palestino en dos años

Sobre el telón de fondo de un recrudecimiento de la tensión en Oriente Próximo, el Cuarteto de mediadores internacionales formado por Estados Unidos, la Unión Europea, Naciones Unidas y Rusia se reunió ayer en Moscú y condenó los planes de Israel para construir nuevos asentamientos en Jerusalén Este, además de pedir a aquel país que renuncie a esas intenciones. En una declaración leída por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, el Cuarteto expresó el convencimiento de que dos años de conversaciones directas entre israelíes y palestinos habrían de bastar para resolver el problema de Jerusalén Este, zona que fue anexionada por Israel en 1967.

La tarea más inmediata es cómo iniciar conversaciones indirectas para aproximar a las partes tras el anuncio israelí de construir 1.600 nuevas viviendas en Jerusalén Este y el lanzamiento el jueves de varios misiles desde la franja de Gaza, obra de un grupo salafista ajeno a Hamás.

Las colonias provisionales alzadas desde 2001 deberán ser desmanteladas

[Esta acción tuvo anoche una respuesta del Ejército israelí, que lanzó varias bombas contra el inutilizado aeropuerto de Gaza, una metalúrgica y varios túneles en la frontera con Egipto. Fuentes médicas palestinas informan de 11 heridos, según Reuters].

El Cuarteto exhortó al Gobierno de Israel a "congelar toda la actividad de asentamientos, incluido su crecimiento natural, desmantelar los asentamientos provisionales erigidos desde marzo de 2001 y también abstenerse de demoliciones y desalojos en Jerusalén Este".

Además de Ban Ki-moon, a la reunión de Moscú asistían la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton; la jefa de la política exterior de la UE, Catherine Ashton; el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, y el representante especial del Cuarteto, Tony Blair.

Posteriormente, en una reunión con Clinton, el jefe de Gobierno ruso, Vladímir Putin, instó a incrementar la eficacia del trabajo del Cuarteto y lamentó que la reunión del grupo se hubiera celebrado en un clima de aumento de la tensión. Según la agencia Interfax, Putin advirtió que el Cuarteto no debe actuar de forma aislada del conflicto, "cada uno por su parte". En su declaración final, el Cuarteto recordó que "la anexión de Jerusalén Este no ha sido reconocida por la comunidad internacional" y subrayó que el asunto del estatus de esa zona debe ser resuelto mediante negociaciones entre las partes.

Las conversaciones "indirectas" son un "paso importante" para restablecer sin condiciones previas las "negociaciones bilaterales directas" que resolverán todas las cuestiones sobre el estatus definitivo, tal como habían acordado antes las partes. "El Cuarteto está convencido de que estas conversaciones deben conducir en el curso de 24 meses a una regulación negociada que ponga fin a la ocupación comenzada en 1967 y que lleve a la aparición de un Estado palestino independiente, democrático y viable que coexista en paz y seguridad con Israel y otros vecinos".

El Cuarteto reafirmó su voluntad de seguir el desarrollo de acontecimientos en Jerusalén y de considerar las "medidas suplementarias" que puedan necesitarse sobre el terreno. También reiteró su apoyo al plan de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) de agosto de 2009 para construir en 24 meses el Estado palestino.

Los pasos de Israel para suavizar las restricciones de movimiento en Cisjordania fueron valorados por el Cuarteto, que pidió más apoyo para los esfuerzos de la ANP en la construcción del Estado y se manifestó "profundamente preocupado" por el continuo deterioro de la situación en Gaza, tanto las cuestiones humanitarias como los derechos humanos de civiles.

Los mediadores internacionales exhortaron a satisfacer las legítimas preocupaciones de seguridad de Israel en Gaza, incluido el contrabando de armas, y a promover la unidad palestina basada en los compromisos de la Organización para la Liberación de Palestina y la reunificación de Gaza y Cisjordania bajo la autoridad de la ANP. Asimismo, reiteraron su apoyo a la celebración de una conferencia sobre Oriente Próximo en Moscú a su debido tiempo y en el contexto de la reanudación de las negociaciones directas.

El jueves por la noche, Clinton conversó telefónicamente con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a quien la semana pasada había exigido que interrumpiera los planes de nuevos asentamientos. Estos proyectos han provocado una de las peores crisis en 35 años de las relaciones entre norteamericanos e israelíes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de marzo de 2010