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Los vínculos internacionales del terrorismo

España y Venezuela intentan zanjar la crisis con una condena a ETA

El Gobierno de Hugo Chávez niega que apoyara a la banda terrorista

España y Venezuela intentaron zanjar ayer la crisis diplomática abierta por el auto del juez Eloy Velasco, quien acusó al régimen de Chávez de cooperar en la alianza entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y ETA, con un comunicado conjunto en el que ambos países ratifican "su más enérgica condena al terrorismo en todas sus formas y manifestaciones". En el mismo texto, "el Gobierno venezolano desmiente las informaciones publicadas sobre una supuesta colaboración con la organización terrorista ETA, cuyas actividades rechaza sin paliativos".

En contra de lo que sugiere el comunicado, las acusaciones que pretende refutar Venezuela no proceden de los medios de comunicación, sino de una exhaustiva investigación judicial de la Audiencia Nacional, con apoyo de la Policía y la Guardia Civil, a la que elude referirse. En todo caso, fuentes diplomáticas mostraron ayer su satisfacción por el hecho de que Caracas tache de "organización terrorista" a ETA, aunque no haga lo mismo con las FARC, y sobre todo declare "su compromiso de seguir colaborando en los ámbitos judicial y policial, implementando efectivamente los instrumentos de cooperación existentes". Finalmente, ambos países expresan su voluntad de profundizar su "cooperación en todos los ámbitos, incluyendo el de la lucha antiterrorista".

La nota conjunta desmiente las informaciones y no menciona al juez

El responsable de la Policía y la Guardia Civil viaja a Caracas la próxima semana

A pesar de que los dos gobiernos parecen de acuerdo en sellar su reconciliación matando al mensajero, esta vez no pueden escudarse en supuestos malentendidos o erróneas interpretaciones, ya que tanto las autoridades venezolanas como el Ministerio de Exteriores español tuvieron conocimiento directo del contenido del auto del juez Velasco a través del mismo medio: la edición digital de EL PAÍS, en la que el documento se publicó el pasado lunes.

El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, aseguró ayer que el citado párrafo, atribuido en exclusiva al Gobierno de Caracas, no supone una crítica a los medios de comunicación españoles sino que alude, aunque sin citarlo, al auto judicial. Moratinos subrayó que el comunicado, que negoció el viernes por la noche el secretario de Estado para Iberoamérica, Juan Pablo de la Iglesia, recoge las principales demandas españolas: condena a ETA y promesa de colaboración.

Más allá de la declaración de ayer, la piedra de toque de la actitud de las autoridades de Caracas será su respuesta a las demandas de la Audiencia Nacional. Moratinos aseguró que mañana mismo se pedirán aclaraciones al juez Velasco sobre el contenido de su auto, con el objetivo de remitirlo en los próximos días a Caracas. Anunció también que durante la próxima semana visitará Venezuela el director general de la Policía y la Guardia Civil, Francisco Javier Velázquez, para pedir la colaboración de las autoridades locales en la lucha contra ETA.

El portavoz del PP en la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso, Gustavo de Arístegui, se declaró "en estado de shock" por el comunicado conjunto. "Es absolutamente incalificable, sorprendente, pero sobre todo, extremadamente preocupante. No salgo de mi asombro", apostilló.

Ya el pasado viernes, Chávez dio por superado el incidente, al calificar de "aceptable" la respuesta del Gobierno español. "Han dicho que no pidieron explicaciones sino información", dijo el presidente venezolano haciéndose eco de las declaraciones de Moratinos, quien enmendó la plana al propio Zapatero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de marzo de 2010