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Los vínculos internacionales del terrorismo

"El hombre de la inteligencia española está preocupado"

El CNI preguntó a los jefes de las FARC sobre sus relaciones con ETA

Rodrigo Granda, el ministro de Exteriores de las FARC, tecleó su ordenador el 24 de agosto de 2001 y envió el siguiente mensaje a su jefe Raúl Reyes: "El profesor conoció al encargado de la inteligencia de los españoles. Es un hombre joven con diez años de experiencia en la lucha anti- ETA y está preocupado por la posible presencia de etarras en las FARC, lo cual fue tajantemente rechazado y el hombre quedó convencido. Asimismo se le informó que la relación de las FARC con los irlandeses se limitaba a relaciones de índole política".

Hasta que el jefe de las FARC Raúl Reyes murió en un bombardeo del Ejército colombiano en su refugio de Ecuador, el 1 de marzo de 2008, y apareció su ordenador con 25 mensajes en los que se explican los contactos de ETA y su grupo, el Centro Nacional de Inteligencia y el Ministerio del Interior españoles creían que la relación de los dos grupos terroristas se ceñía al plano político. Antes de la muerte de Reyes, Interior y el CNI negaron a El PAÍS que los etarras estuvieran formando a los miembros de las FARC. "No hay nada operativo. Sólo contactos de índole política", aseguraron sus portavoces.

Los 25 mensajes del ordenador de Reyes muestran la evidencia de lo que en 2001 sospechaba el joven agente del CNI desplazado en Bogotá. Y con ellos e información intervenida a ETA en Francia la Fiscalía de la Audiencia Nacional que dirige Javier Zaragoza presentó en 2008 una querella contra cinco miembros de ETA, entre ellos Arturo Cubillas, funcionario del Gobierno de Hugo Chávez. El reciente auto del juez Eloy Velasco ratifica los hechos, amplía el procesamiento a siete miembros de las FARC y destaca "la cooperación gubernamental venezolana en la colaboración entre ETA y las FARC".

Interior recibió con escepticismo la querella presentada por la fiscalía, pero los testimonios obtenidos en Bogotá (Colombia) a cuatro ex miembros de las FARC acogidos al programa de desmovilización del Gobierno colombiano aportan datos inquietantes sobre el apoyo de funcionarios de Chávez a la presencia de ETA en Venezuela. "Vamos a investigar hasta el final esos indicios por si se logra concretar la identidad de esos funcionarios. Hoy no se puede actuar contra nadie porque no están identificados", adelantan fuentes de la fiscalía.

Rodrigo Granda es el hombre que dirigió los contactos entre ETA y las FARC. Aparece en casi todos los mensajes del ordenador de Reyes desde el 2 de noviembre de 1999 al 4 de octubre de 2004 en los que se describe la colaboración de los dos grupos.Granda residía en Venezuela, donde ETA daba sus cursillos de explosivos a las FARC, tenía una casa cerca de Victoria, a unos 90 kilómetros de Caracas. En 2005 fue secuestrado y trasladado a Colombia. Dos años después fue liberado para poner fin al secuestro de Ingrid Betancourt, en manos de las FARC. Ahora está en paradero desconocido y el juez Velasco ha solicitado su prisión,búsqueda y captura.

Granda proyectó un plan para asesinar en España, con la ayuda de ETA, a cargos del Gobierno colombiano. El miembro de las FARC Víctor Ramón Vargas Salazar viajó a Madrid dos veces para vigilar la embajada de Colombia y los itinerarios del ex presidente Andrés Pastrana. "Valdría la pena pensar en ofrecer una recompensa en dólares por quien ajusticie a Andrés Pastrana, acá o en España o donde sea", dice un correo intervenido.

Pastrana recuerda su estancia en España en una conversación telefónica: "tenía un guardaespaldas y un conductor que me puso primero el Gobierno de Aznar y luego el de Zapatero. Iba tranquilo y desprevenido". El ex presidente de Colombia muestra su disgusto por la "falta de información que tenemos del propio Gobierno de Colombia". "Nadie nos dijo que eramos objetivos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de marzo de 2010