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Los 'euros andorranos' regresan a España

Las incautaciones de dinero en la frontera se multiplican por cinco

El dinero que muchos españoles ingresaron durante los últimos años en bancos de Andorra para eludir el control del fisco vuelve a cruzar ahora la frontera del país vecino. La Sección de Especialistas Fiscales de la Guardia Civil destinada en la aduana hispano-andorrana de La Farga de Moles (Alt Urgell) ha confiscado en dos meses 476.000 euros, cinco veces más que en todo el año anterior, de dinero español procedente de Andorra.

Los evasores tienen miedo de ser descubiertos porque Andorra ha salido de la lista negra de los paraísos fiscales y acaba de firmar con España un convenio sobre intercambio de datos de este tipo. Por eso, a partir de ahora los inspectores de Hacienda podrán solicitar a los bancos andorranos información sobre las cuentas de clientes españoles y no será necesaria la apertura de un proceso judicial. Hasta ahora las entidades financieras del pequeño país pirenaico sólo colaboraban cuando se sospechaba que el dinero procedía de actividades delictivas.

Ida y vuelta

La última aprehensión, de 88.000 euros, se produjo el miércoles a un vecino de Zaragoza y a otro de Albacete que viajaban en vehículos de lujo. El martes, una vecina de Barcelona intentó introducir 31.000 euros. El jueves de la semana pasada, se confiscaron a dos vecinos de Madrid 209.000 euros. Y así una quincena de intervenciones en lo que va de año.

Es un dinero de ida y vuelta, que salió de España en pesetas coincidiendo con la entrada en vigor del euro. Este hecho disparó el número de casos de españoles, en su mayoría personas adineradas, que colocaron importantes cantidades de dinero negro en cuentas bancarias de Andorra, considerado entonces un paraíso fiscal, para eludir impuestos o evitar que se investigara su procedencia.

Nadie se atreve a responder a la pregunta de cuánto dinero español hay ahora en Andorra, pero seguro que la cifra es astronómica. La Guardia Civil dice desconocerlo y tampoco se atreve a determinar las causas de este goteo incesante de intervenciones de dinero que se está produciendo en el recinto aduanero.No es una casualidad. Hay quien dice que se debe a la crisis, pero lo cierto es que los motivos están relacionados con el cambio de normativa sobre el secreto bancario desde que Andorra se ha despojado de la etiqueta de paraíso fiscal, presionado por España, Francia y la Unión Europea, y el miedo a las inspecciones fiscales de Hacienda. El capitán Vicente Luengo, responsable de la Oficina de Comunicación de la Comandancia de la Guardia Civil de Lleida, explica que el incremento de los controles para detectar contrabando de tabaco ha permitido descubrir más casos de entrada de divisas. Luengo admite que sólo una mínima parte del dinero que entra o sale de Andorra es interceptado en la aduana, ya que es un género fácil de ocultar y los infractores se las ingenian para burlar los controles policiales. 'Tenemos perros adiestrados para descubrir el tabaco o la droga, pero aún no hay para detectar dinero'. El evasor tiene un perfil definido. Normalmente, precisa Luengo, no se trata de pequeños ahorradores, sino de empresarios y profesionales liberales de entre 30 y 70 años con grandes fortunas obtenidas de forma poco trasparente. 'Los coches de gama alta (Mercedes, BMW y Audi) los delatan y la mayoría de las veces el éxito policial depende más de la experiencia del personal de la aduana que de la casualidad. A veces se ponen nerviosos y su comportamiento despierta sospechas. El evasor sabe que está cometiendo una infracción y manifiesta síntomas que son captados por los especialistas', añade Luengo. La legislación es clara. Una persona puede salir libremente del territorio español con un máximo de 10.000 euros en la cartera. A partir de ese límite está obligado a declararlo antes de atravesar la aduana. La misma limitación existe para la entrada de capitales. Salir del país con dinero en efectivo no constituye en sí un delito, sino una infracción de la normativa sobre blanqueo de capitales que lleva aparejada la incautación temporal del dinero, que queda a disposición del Banco de España. Entonces se abre un proceso de investigación de su procedencia, a final del cual el propietario puede recuperar parte del dinero previa deducción de las posibles multas, recargos e impuestos a que haya lugar. Cuando a un evasor se le incauta el dinero, se le permite continuar viaje con 1.000 euros, cuantía mínima considerada de supervivencia. Los bancos de Andorra han notado una importante merma en sus depósitos debido a la retirada de dinero en efectivo de sus clientes españoles, pero confía en que estas operaciones sean ocasionales y no se deban al efecto disuasorio de la salida de Andorra de la lista de paraísos fiscales de la OCDE, que se hará efectiva en enero de 2011. El Gobierno andorrano no se muestra inquieto por estos movimientos de dinero hacia España. Pere López, ministro de Economía, ha manifestado que en ningún caso pueden relacionarse los últimos decomisos de dinero con el convenio de intercambio de información con España. 'La firma ha sido muy bien acogida y hay tranquilidad en el sector financiero porque no habrá retroactividad y las condiciones para solicitar información son muy exigentes', señala López.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de marzo de 2010