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Los derechos humanos en Cuba

La UE lamenta la muerte del prisionero y Zapatero evita mencionar a Cuba

"Lamentamos profundamente la muerte del preso político Orlando Zapata y presentamos nuestras condolencias a la familia", declaró ayer un portavoz de la Comisión Europea, que no se atrevió a especular sobre los efectos que el suceso pueda tener sobre las intenciones españolas de flexibilizar la relación entre los Veintisiete y el régimen cubano. Fuentes españolas, sin embargo, aventuraron que se va a hacer aún más difícil cualquier intento de acercamiento a La Habana.

"La UE ha pedido en muchas ocasiones al Gobierno cubano que mejore la situación de los derechos humanos y ponga en libertad sin condiciones a todos los presos políticos", declaró ayer un portavoz comunitario. Su cautela ante la posición común vigente desde 1996 entre la UE y Cuba, que condiciona la normalización de relaciones con La Habana a los avances hacia la democracia en la isla, es explicable por ser una cuestión sobre la que sólo corresponde decidir a los Gobiernos comunitarios. La posición común se revisa cada año y España, como presidente de turno de la UE, tenía la intención de hacer un gesto hacia Cuba en junio. Una fuente conocedora del asunto reconoció que la muerte de Zapata hace el plan inviable.

El PP exige que el Gobierno rectifique su actual posición sobre la isla

La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, de visita ayer en el Parlamento Europeo, aseguró que el Ejecutivo español "lamenta el trágico desenlace". Interrogada sobre las consecuencias de lo ocurrido para la estrategia gubernamental de flexibilización con el régimen cubano, Fernández de la Vega dijo que "España y la UE van a seguir trabajando para que haya una plena transición democrática en Cuba protagonizada por el pueblo cubano cuanto antes". "Ésa es nuestra posición".

Cuando hacía horas que se conocía la noticia de la muerte de Zapata, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, evitó referirse al asunto ayer en Ginebra, donde acudió a dar un discurso sobre la pena de muerte. Zapatero sólo hizo una críptica referencia cuando, al final de su intervención, dijo que la abolición de la pena de muerte sería un "éxito de los Estados que defienden hasta el último minuto la vida de todos sus ciudadanos". Después, concluyó diciendo: "Nadie tiene derecho a arrebatar la vida a otro".

La frase no estaba en el discurso que Zapatero llevaba inicialmente preparado, pero habría sonado perfectamente normal dentro de un texto en el que se hacían referencias constantes a los derechos humanos y el compromiso contra la pena de muerte. Fue la delegación de La Moncloa que acompañaba al presidente la que indicó a la prensa que se trataba de una referencia a lo ocurrido en Cuba. Sin embargo, en el plano oficial, Zapatero evitó hacer cualquier tipo de declaración al respecto durante su breve estancia en Ginebra.

El Ministerio de Exteriores, por su parte, afirmó que había trasladado la semana pasada al Gobierno de La Habana su "honda preocupación" por el deterioro de la salud del preso a causa de la larga huelga de hambre que mantenía.

El Partido Popular pidió ayer al Gobierno español que "rectifique su política hacia la isla" y mantenga la vigente posición común en la UE "si no quiere convertirse en cómplice de una dictadura represora", según afirmó el coordinador de relaciones internacionales del partido, Jorge Moragas.

El Congreso de los Diputados expresó su "consternación" por la muerte de Zapata y su "honda preocupación" por la situación de los presos de conciencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de febrero de 2010