Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Rajoy prepara un discurso duro, pendiente del de Zapatero

Por primera vez en mucho tiempo, Mariano Rajoy no tiene nada claro qué va a pasar en un debate en el Congreso, el de hoy, que el PP afronta como un momento clave de la legislatura. El jefe de la oposición lleva 48 horas preparando el encuentro con sus principales asesores, que van desde el más cercano e influyente, Pedro Arriola, al más técnico, Álvaro Nadal. Y el discurso estaba anoche prácticamente cerrado, con un tono duro. Pero el texto quedaba abierto, con varias opciones, en función de la gran incógnita que no podía ayer despejar el PP: ¿qué mensaje llevará a la Cámara José Luis Rodríguez Zapatero?

Los populares cuentan con una oferta de pacto de Estado del presidente del Gobierno, a la que Rajoy tiene preparada una respuesta: sí, siempre que la "rectificación de la política económica" y el "reconocimiento de los errores", según la visión del PP, sean completos y sinceros.

Éste sería el debate más preparado por los populares. El pacto de Estado se quedaría tan lejos como está ahora, porque a ninguno de los dos les interesa, pero ambos dirigentes competirían para ver a quién culpa la opinión pública de esa ausencia de pacto.

Rajoy haría una crítica sin piedad a Zapatero por sus dudas, su falta de credibilidad y su empeño en negar la situación y tratar de contentar a todos. Y aprovecharía su corta intervención para plantear algunas de sus alternativas pero sin llegar a forzar la máquina, puesto que, a mitad de legislatura y con los 169 diputados del PSOE, Rajoy no cree aún llegado el momento de apretar el acelerador.

Situación de emergencia

Pero Rajoy se reservaba ayer una opción abierta: la de que Zapatero haga un discurso de auténtica situación de emergencia, que lleve las cosas a un punto tal en que el PP no tenga margen, a riesgo de echarse encima a toda la opinión pública, para decir no al pacto. Es algo que contemplaban como poco probable los asesores del líder, pero tampoco imposible. Por eso todos insistían en que será Zapatero quien, con su discurso, marque la pauta. "Jugamos con negras", resumía un asesor, en referencia al ajedrez, donde las blancas mueven primero.

En cualquier caso, el discurso que Rajoy sí tenía preparado y lanzará es el de que el PP "no puede gobernar por el PSOE", que los ciudadanos eligieron a Zapatero para hacerlo, y por eso el jefe de la oposición exigirá al presidente que se apoye en sus 169 diputados para gobernar y plantear reformas o, si no es capaz, deje paso a otro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de febrero de 2010