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Iberdrola corta la luz a un edificio del Ayuntamiento por una deuda millonaria

El Consistorio no paga ningún recibo desde julio porque "las facturas no son precisas" - Treinta funcionarios no pudieron terminar ayer su jornada

A las 12 de la mañana de ayer se fue la luz en las dependencias municipales anexas a la Junta de Latina. Toda la oficina a oscuras y fin de la jornada. Una treintena de funcionarios se marcharon a casa y dejaron a medias lo que hacían. La anécdota ha puesto al descubierto la guerra que Iberdrola y el Ayuntamiento mantienen desde hace meses. La eléctrica reclama al Consistorio 12 millones de euros en atrasos y, como a cualquier vecino, ha empezado a apretarle las tuercas con cortes de suministro. El Ayuntamiento asegura que no piensa pagar hasta que vea con más claridad en las facturas de dónde procede hasta el último euro.

Iberdrola es uno de los principales suministradores de energía del Ayuntamiento. Concretamente abastece con su electricidad a semáforos, alumbrado público y decenas de dependencias municipales. Un buen follón si decide seguir adelante con sus amenazas. Pero el Consistorio contraatacó al instante y el concejal de Hacienda, Juan Bravo, bastante indignado, mandó una carta al presidente de la compañía. "Muchas eléctricas tienen ahora problemas de organización con el cambio de ley, y lo entiendo. Pero la decisión que han tomado hoy es inaceptable. No pagaremos hasta que no emitan las facturas con toda la documentación necesaria. No es un problema de liquidez. Hay dinero, estamos a principio de ejercicio. Con otras compañías no tenemos ningún problema", proclama.Ayer tuvieron que marcharse 30 funcionarios de la Junta Municipal de Latina a casa. Pero si el conflicto no se soluciona el próximo jueves -cuando el Ayuntamiento y la compañía se han citado para hablar del asunto-, la situación podría extenderse a muchas más oficinas municipales. Concretamente, la compañía maneja una lista de 13 dependencias municipales más a las que suministra energía. Y parece que Iberdrola no se va a arrugar para cobrar la deuda.

La compañía alega que actúa igual con todos los clientes que no pagan

Juan Bravo se queja por carta al presidente de la firma energética

El Ayuntamiento dejó de pagar las facturas a la firma eléctrica en julio de 2009. En esa fecha, justo cuando entró en vigor la nueva ley de las eléctricas, consideró que no estaba claro de dónde procedía la cantidad que le reclamaba la compañía eléctrica. "Muchas cifras no coinciden, no nos dan los números de contratos ni los periodos de lectura de las facturas. No aparece nunca la referencia que nos permite saber de qué contador se trata", explica la directora general de Contratación del Ayuntamiento, Carmen Matute. "Pero hemos tenido muchas reuniones en el mes de enero y esperamos solucionarlo", insiste en tono más conciliador.

Cuando Iberdrola cortó ayer la luz de las dependencias municipales anexas a la Junta de Latina, el Ayuntamiento montó en cólera y exigió que se devolviera el suministro. Y así lo hizo la compañía. La advertencia ya estaba hecha. Pero el técnico encargado del apagón ya llevaba en su libreta la dirección de 13 dependencias municipales más entre las que estaba una escuela infantil.

"No parece que sea muy adecuada la forma de actuar. Han mandado un correo a las once de la mañana. Decían que como ha sido imposible que se den garantías de pago, nos avisan del corte de 14 puntos", recuerda Matute sobre la situación vivida ayer por la mañana.

La compañía dice que ha actuado como con cualquier otro cliente. "Sólo realizamos cortes de suministro a servicios no esenciales. Tienen 60 días para pagar y luego otra prórroga de gracia de 60 días más. Cuando dejan de pagar, reciben hasta seis cartas advirtiéndoles de las deudas que han contraído y de las consecuencias. Si no hay respuesta, cortamos el suministro", explica un portavoz de la compañía. En la eléctrica están muy extrañados de la reacción del Ayuntamiento, y recuerdan que llevan más de 100 años facturando luz (medio millón de facturas diarias) y que se cumple con todos los clientes la más estricta legalidad.

El Ayuntamiento dejó de pagar los recibos cuando entró en vigor la nueva ley. Como la mayoría de grandes consumidores de electricidad, el Consistorio vio altamente incrementada su factura. El presupuesto de 2010 para consumo eléctrico subirá casi el doble. De unos 45 millones, distribuidos en alumbrado, semáforos y dependencias, se pasará este año a unos 82 millones de euros.

PP e IU llevaron al pleno municipal la cuestión a final de año. Pidieron que no se aplique la tarifa de último recurso -la que permite cobrar puramente en función del consumo y no de una tarifa fijada por el Gobierno- al alumbrado. "Nos aplican las mismas tarifas que a un privado", protesta Juan Bravo. Fuentes del Ayuntamiento, además, aseguran que es muy "raro" que los concursos para gestionar el alumbrado queden desiertos y el Consistorio tenga que recurrir al pago de la tarifa de último recurso.

En cualquier caso, los 82 millones de euros que la ciudad pagará este año de la factura de la luz (30,6 millones en dependencias, 48 en alumbrado y 3,1 en semáforos), constituyen una cifra descomunal que, además de entrar en litigios con las compañías, quizá debería conducir al Ayuntamiento a replantearse la política de ahorro energético.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de febrero de 2010