Las consecuencias de la crisis | El descontrol de las cuentas públicas

Economía pide un ahorro de 10.000 millones a comunidades y municipios

La desviación del déficit sobre la última previsión equivale a más de un tercio del plan de ajuste - El plan antifraude sólo suma 1.000 millones en cuatro años

El plan para reconducir el déficit que repartió ayer el Ministerio de Economía está plagado de números, pero también hay sitio para un llamativo espacio en blanco y un inesperado salto atrás. Las comunidades autónomas y los ayuntamientos tienen la solución. Economía quiere que la Administración territorial complemente con 10.000 millones de ahorro el recorte de 40.000 millones que asume el Gobierno hasta 2013. El Ejecutivo quiere involucrar a los gobiernos autonómicos y municipales en el esfuerzo y ayer optó por no precisar el objetivo de déficit de ambas administraciones para el periodo 2010-2012.

El espacio en blanco queda con un gesto de cortesía, ya que esas previsiones sí se incluirán en el programa de estabilidad que el Gobierno remitirá la próxima semana. La pretensión de Economía, tras el rechazo cosechado hace un mes en la Conferencia de Presidentes, es arrancar un compromiso de los foros que reúnen a las comunidades (el Consejo de Política Fiscal y Financiera) y a los ayuntamientos (la Comisión de la Administración Local). Pero la empresa se antoja complicada.

El Gobierno limita al 10% la reposición de vacantes de funcionarios

Más información

Como ha ocurrido en los últimos años, el déficit estimado para las comunidades autónomas y las entidades locales en 2009 volvió a superar lo pactado. El saldo negativo de los ayuntamientos se fue al 0,5% del PIB (frente al 0,3% previsto) y el de los gobiernos autonómicos al 2,2% (cuando se acordó un 1,5%). Más aún, los gobiernos autonómicos acordaron con el Ejecutivo central que no superarían el 2,5% de déficit este año..., y ya hay cuatro comunidades que han presupuestado un saldo negativo superior; y seis que prevén un aumento, no un recorte, del gasto no financiero.

Gastos de personal

Salgado optó por la prudencia y sólo pidió al resto de Administraciones un comportamiento "igual de responsable que el del Gobierno central en la contención del gasto público". Y esquivó precisar si habrá algún tipo de medida correctiva -Economía ha insinuado que no autorizaría emisiones de deuda pública autonómica que superaran lo pactado-, en caso de desencuentro. Sobre dónde debe centrarse el recorte, la vicepresidenta apeló al respeto de las competencias de cada administración, aunque sí anticipó que el ahorro "en el capítulo de personal es básico".

Además, la posición negociadora del Gobierno se debilita por sus propios incumplimientos. Con los datos de noviembre, Economía mantenía que la previsión de acabar el año con un déficit del 8,1% en la Administración central era factible. Y ahora, con la estimación provisional al cierre el saldo negativo llega al 9,5%. A falta del desglose, que se publicará en unas semanas, Hacienda mantiene que la desviación no se ha producido en los ingresos tributarios, lo que dejaría como única explicación un aumento del gasto en paralelo al repunte de las prestaciones por desempleo.

La suma de los desfases presupuestarios (la única noticia positiva la protagoniza la Seguridad Social, con un superávit del 0,8%) empujó el déficit de 2009 al 11,4%, un registro inédito desde el inicio de la democracia. Una desviación frente a lo previsto (9,5% de déficit global) que equivale a 20.000 millones, más de un tercio de lo que se quiere ahorrar con el nuevo plan de ajuste.

En la corrección del déficit del Gobierno central sí se detalla la evolución año a año hasta 2013, aunque con un salto extraño (la previsión pasa del -2,5% en 2011 al -3,8% en 2012), que Salgado atribuyó a la devolución del dinero que se transfirió de más a las comunidades autónomas. El Gobierno aceptó aplazar esa devolución, pero debe consignarse en contabilidad.

Para alcanzar un déficit conjunto del 3% en 2013, el saldo negativo debe recortarse en unos 85.000 millones. El Gobierno cree que, con la reactivación de la economía a partir de 2011 y la retirada de los estímulos fiscales, más de 27.000 millones se corregirán de forma automática. Para sumar los otros 57.000 millones, Economía confía en la actuación de las Administraciones, y particularmente, del Ejecutivo central. Así, la subida de impuestos ya aprobada permitiría aumentar los ingresos en unos 10.000 millones, mientras que los nuevos planes antifraude sólo aportarían 1.000 millones más (a 250 millones por año). Salgado aprovechó para descartar otra reforma tributaria hasta ver el efecto del alza del IVA.

Más recorte en 2010

En cuanto a los gastos, a los 8.000 millones que computa el Gobierno como recorte en el Presupuesto de 2010, el Consejo de Ministros decidió sumar ayer otros 5.000 millones presupuestados, que los ministerios no podrán gastar -el reparto se decidirá en marzo-. Entre 2011 y 2013 se quieren ahorrar otros 26.000 millones con recortes de gastos de personal (3.000 millones), funcionamiento (2.000 millones), inversiones (5.000 millones) y transferencias y otros gastos (16.000 millones).

Salgado puntualizó que el recorte adicional en gastos de personal vendrá dado por la reducción del número de funcionarios (la reposición de vacantes se queda en el 10%). Y explicó que la cantidad prevista en transferencias será una consecuencia de la eliminación de organismos y empresas públicas (el Gobierno presentará una propuesta antes de tres meses) y del recorte de pagos en convenios con comunidades que no se incluyan en la financiación autonómica.

"Los proyectos de inversión se mantienen, pero el gasto se repartirá en más años", dijo Salgado para admitir que el recorte también afectará a las infraestructuras de transportes, uno de las líneas rojas marcadas por los Gobiernos (socialistas y populares) en las últimas legislaturas. Ahora, el Ministerio de Fomento tendrá que aclarar si el plan de financiación mixta que negocia con las empresas (valorado en 15.000 millones) servirá para reemplazar el gasto público en esas iniciativas.

En la información que enviará a Bruselas, el Gobierno apenas cambia sus previsiones, que anticipan un crecimiento del PIB superior al 3% para 2013. Y, pese al revés en las cifras del paro, Economía tampoco descarta aún que la economía volviera a tasas positivas en el último trimestre, lo que marcaría el final estadístico de la peor recesión en medio siglo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 30 de enero de 2010.

En EL PAÍS, decenas de periodistas trabajan para llevarte la información más rigurosa y cumplir con su misión de servicio público. Si quieres apoyar nuestro periodismo y disfrutar de acceso ilimitado, puedes hacerlo aquí por 1€ el primer mes y 10€ a partir del mes siguiente, sin compromiso de permanencia.

Suscríbete

Lo más visto en...

Top 50