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Rosenberg planeó su propio asesinato para culpar al presidente de Guatemala

La ONU exculpa a Colom del crimen, tras ser acusado por el letrado en un vídeo

El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, no tuvo ninguna intervención en el asesinato del abogado Rodrigo Rosenberg, el pasado 10 de mayo. Así lo establece la investigación de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (auspiciada por la ONU), cuyo titular, el jurista español Carlos Castresana, sostuvo que Rosenberg planeó su propia muerte, agobiado por la "desesperación y la frustración" tras los asesinatos de un amigo y de su hija, de los que culpaba a Colom y a una trama de corrupción.

El abogado grabó un vídeo en el que anticipaba su muerte e implicaba al presidente, y "sacrificó su vida" con la intención de "abrir la caja de los truenos", y "producir un cambio, casi un terremoto en Guatemala", país que sufre una "impunidad endémica", detalló Castresana.

"Sabía lo que hacía, actuó solo y no conspiró con nadie", dice la investigación

"En las investigaciones que hemos realizado hasta hoy, no hemos encontrado ningún indicio de la participación del presidente" en el crimen, declaró Castresana en una conferencia de prensa. Colom expresó ayer su satisfacción porque el informe pone fin a la "infamia".

Rosenberg estaba agobiado por "una situación anímica muy peculiar" tras el asesinato, el 14 de abril, de su amigo, el industrial Khalil Musa, y de su hija Marjorie, con quien el abogado mantenía una relación afectiva. El abogado habría emprendido por su cuenta una investigación para esclarecer los asesinatos, y estaba convencido de que detrás de ellos estaban Colom y su esposa, así como el secretario privado de la Presidencia, Gustavo Alejos, y el empresario Gregorio Valdez, a los que también culpa en el vídeo de su propia muerte.

Castresana descarta que el abogado formara parte de una conspiración contra el presidente. "Rosenberg, que era una persona honorable, sabía lo que hacía, actuó solo, no conspiró con nadie y a nadie le dijo lo que iba a hacer", dijo el titular de la Comisión. Según Castresana, en las conclusiones hasta lo que se conoce, que consideró "evidentes", el presidente y su esposa, Sandra Torres, aparecen libres de responsabilidad.

"Si usted está viendo este mensaje es que yo, Rodrigo Rosenberg Marzano, fui asesinado por el secretario privado de la Presidencia, Gustavo Alejos, y su socio Gregorio Valdez, con la aprobación del señor Álvaro Colom y de Sandra de Colom". Así arranca el vídeo en el que Rosenberg, un abogado de prestigio de 47 años, anticipaba su muerte con una naturalidad sobrecogedora. Aparecía sereno, de traje y corbata, y el vídeo fue difundido poco después de que fuera acribillado mientras paseaba en bicicleta por Ciudad de Guatemala, en mayo de 2009.

La investigación apunta a que Rosenberg montó una farsa para demostrar que estaba siendo extorsionado, según informó ayer el diario Prensa Libre. Para ello compró dos teléfonos con los que simulaba que recibía amenazas, según los registros telefónicos, para posteriormente fingir que tenía pruebas del acoso al que era sometido y poder denunciar entre su círculo más cercano que recibía amenazas. Después, el abogado contactó con una banda para que ejecutase al supuesto extorsionador (él mismo).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 13 de enero de 2010