El conflicto de Afganistán

Obama agradece a Zapatero el aumento de tropas en Afganistán

El presidente de EE UU trasladó su satisfacción al español en Copenhague

El presidente de EE UU, Barack Obama, ha agradecido personalmente a José Luis Rodríguez Zapatero la decisión del Gobierno de enviar otros 511 soldados a Afganistán. Lo hizo el pasado 18 de diciembre en Copenhague (Dinamarca), durante la cumbre contra el cambio climático en la que ambos coincidieron. A diferencia de anteriores aumentos de tropas, en los que Zapatero acabó cediendo sin entusiasmo a las demandas del Ministerio de Defensa, en esta ocasión la iniciativa partió del propio presidente del Gobierno, como muestra de respaldo a la nueva estrategia para Afganistán expuesta por Obama el 1 de diciembre en la academia de West Point. Allí anunció el envío de 30.000 soldados estadounidenses más y pidió otros 10.000 a los aliados.

El Gobierno se identifica con la nueva estrategia de la Casa Blanca

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Fuentes gubernamentales aseguran que la decisión no se debe sólo a la sintonía política con el inquilino de la Casa Blanca, sino sobre todo al hecho de que la nueva estrategia -diseñada por el jefe de las tropas de la OTAN en Afganistán, el general Stanley McChrystal- coincide con la que España viene reclamando desde hace años: prioridad para el proceso de afganización -progresiva asunción por las autoridades locales de la responsabilidad sobre su propia seguridad-, voluntad decidida de ganarse a la población -y evitar, a toda costa, las víctimas civiles- e implicación de otros países de la región; en especial de Pakistán.

El aumento de tropas anunciado por España es uno de los más importantes, en términos proporcionales, de los comprometidos hasta ahora: supone incrementar en un 50% el contingente permanente -que pasará de 1.010 a 1.521 soldados- y duplicar el que había el pasado verano, antes de que se desplegara un refuerzo de 220. El Reino Unido enviará otros 1.200 soldados (un aumento del 13% sobre su contingente actual); Italia, 1.140 (casi el 40%); y Polonia, 600 (en torno al 33%). Francia y Alemania aún no se han pronunciado.

Aunque España no formalizará su decisión hasta después de la conferencia del 28 de enero en Londres, la ministra de Defensa, Carme Chacón, ya adelantó el pasado día 17 en el Congreso que el aumento total será de 511 soldados y que éste incluirá dos equipos de formación, capacitación e instrucción del nuevo Ejército afgano. Los planes que tiene el Gobierno sobre la mesa suponen el envío de 139 instructores (más otros 12 que ya fueron autorizados en septiembre y aún no se han desplegado), 270 soldados integrantes de una compañía y una unidad de apoyo (que reforzarán el batallón de maniobra constituido en Qala-i-Naw) y 40 miembros del destacamento de transporte aéreo, trasladado a Herat después de que España se viera obligada a evacuar en octubre la base de Manás (Kirguizistán).

Finalmente, 16 conductores y tiradores darán apoyo al equipo de guardias civiles que participará en la formación de la policía afgana. Aunque Chacón considera que la ley de Defensa Nacional no le obliga a pedir permiso al Congreso para el envío de agentes de la Guardia Civil, se ha comprometido a someterlo a votación en febrero, cuando pida luz verde para los 511 militares.

Un soldado español, durante una guardia rutinaria en la provincia afgana de Badghis en 2007.
Un soldado español, durante una guardia rutinaria en la provincia afgana de Badghis en 2007.AP

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 28 de diciembre de 2009.

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