Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Conflicto hispano-marroquí

Rabat transmite al Gobierno que el caso es una "cuestión de honor"

Los partidos marroquíes, unidos frente a la activista

El Gobierno y el PSOE "no ven ningún resquicio" de salida a la crisis por la huelga de Aminetu Haidar porque Marruecos ha hecho una "cuestión de honor" de su exigencia de que la activista pida perdón, al considerar un insulto al rey Mohamed VI su negativa a reconocer el pasaporte marroquí. Es la conclusión de las entrevistas mantenidas por el vicepresidente del Gobierno Manuel Chaves y la secretaria de política internacional del PSOE, Elena Valenciano, con el ministro de Justicia y secretario general de la Unión Socialista de las Fuerzas Populares (USFP), Abdelwahad Radi. Valenciano no vio ayer ningún cambio en la posición de Marruecos respecto a la que dicho país mantenía cuando hace una semana se entrevistó con el presidente del Senado, Cheikh Biadillah.

Rabat no es sensible a la negativa repercusión internacional para su imagen de su actitud ante Haidar. "No parece importarle porque no tiene un problema de opinión pública en Marruecos, donde todos los partidos están unidos en una posición de dureza frente a Haidar", dijo Valenciano.

Tampoco es sensible a la difícil situación de España en este caso, donde sí existe un problema de opinión pública que está dividiendo a la izquierda, añade Valenciano. "La USFP, con la que tenemos buenas relaciones de partido y le interesa llevarse bien con nosotros, no mueve su posición porque, al igual que los demás partidos, ve en Haidar una agente de la estrategia de quienes consideran sus enemigos, Argelia y el Frente Polisario. Les acusan de no querer avanzar en las posiciones marcadas por la ONU", dice Valenciano.

En esa línea se movió ayer el ministro marroquí de Asuntos Económicos, Nizar Baraka, para quien la solución a la situación "la tienen ella y los que están a su alrededor y la manipulan". Baraka, tras sus contactos en España, concluyó que "la vía diplomática España-Marruecos puede jugar un papel, pero no es suficiente para el desenlace del caso".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de diciembre de 2009