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CC OO calcula que trabajar menos y cobrar paro salvaría 450.000 empleos

Será la primera medida que propondrá Trabajo en la mesa de diálogo social

No será el bálsamo que sanará al mercado laboral, pero sí que puede ayudarle a mejorar bastante. La adopción de la medida aplicada en Alemania que permite combinar la reducción horaria y cobrar el paro permitiría salvar en torno a medio millón de puestos de trabajo, según los cálculos de CC OO. "La medida puede tener una eficacia en España superior a la registrada en Alemania", expuso el secretario general del sindicato, Ignacio Fernández Toxo. En este último país, CC OO estima que "se han salvado no menos de 450.000 puestos de trabajo".

La medida, que el pasado martes admitió considerar la vicepresidenta económica y ministra de Economía, Elena Salgado, fue ayer recibida con los brazos abiertos por los representantes de los trabajadores. "Nos parece muy importante y debería explicarse. Tiene un gran potencial y hay que mirarla con mucho cariño", valoró Toxo, quien lanzó la propuesta hace un par de semanas en el programa de TVE 59 segundos. En la misma dirección fueron las palabras de su homólogo de UGT, Cándido Méndez: "Es una buena idea".

Los sindicatos creen que en España ya puede aplicarse, pero se usa poco
CEOE aprueba el acuerdo que desbloquea los convenios de 2009

La bienvenida sindical al kurzabeit -nombre con el que se conoce a la medida en Alemania- se apoya en su contribución para contener la destrucción de empleo en aquel país durante la crisis. En el último año, el paro allí ha crecido en apenas cinco décimas (hasta el 7,6%) cuando la economía ha caído casi seis puntos. Por el contrario, en España la subida del desempleo ha sido de casi siete puntos (al 17,9%) con una contracción del 4,1%.

No obstante, el líder de UGT recordó que en España hay vías similares que permiten "evitar que la crisis económica repercuta en el empleo". Se refería a las regulaciones de empleo que permiten la suspensión temporal del contrato y, sobre todo, las reducciones horarias. Este último caso apenas afecta al 4% de los 435.000 trabajadores afectados por ERE hasta septiembre.

También Toxo miró en esta dirección: "Existe esa figura pero no se utiliza porque es más fácil no renovar contratos temporales". Para extender su uso, Toxo propone "algún ajuste y dar más competencias a la negociación colectiva". De hecho, fuentes sindicales creen que la aplicación plena del kurzabeit en España no requiere grandes cambios en la norma laboral, "bastaría con un real decreto".

A la idea de Salgado se sumó con entusiasmo el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho. Será la primera medida que el Gobierno pondrá sobre la mesa cuando se reanude el diálogo social a tres partes (sindicatos, empresarios y Ejecutivo), según anunció ayer Corbacho, que dijo que en Alemania el número de trabajadores con reducción de jornada se sitúa en 1,5 millones.

El entusiasmo por la medida en el Ejecutivo es tal que ayer llevó a los ministros de Trabajo y Economía a reunirse para hablar del tema. Corbacho incluso adelantó alguna línea de los planes de Gobierno al afirmar que los "ajustes horarios" sólo podrían hacerlos empresas de un "tamaño mínimo", sobre todo del sector industrial.

También desde la orilla empresarial se valoró la propuesta. Francisco Aranda, el presidente de Agett, la asociación que agrupa a las grandes empresas de trabajo temporal, se mostró receptivo a la propuesta. Aunque advirtió de que las diferencias entre los tejidos de productos alemán, donde la industria tiene un gran peso, y español puede acabar arrojando resultados muy distintos para una misma medida.

En todo caso, cuando la propuesta acabe sobre la mesa del diálogo social, como adelantó Corbacho, se encontrará un clima totalmente distinto al que reinaba hasta ahora. El acuerdo para desbloquear la negociación colectiva de 2009, aprobado ayer por los órganos de dirección de la patronal CEOE y Cepyme, y el martes por UGT, supone un primer paso para recomponer un instrumento, el diálogo social, estéril en lo que va de legislatura y roto desde el pasado verano. De hecho, para la gran patronal este acuerdo representa "un paso importante para abordar en los primeros meses del año que viene una negociación más amplia entre los agentes sociales", una forma de mencionar la reforma laboral sin citarla directamente.

El diputado Joan Tardà (izquierda) con Celestino Corbacho.
El diputado Joan Tardà (izquierda) con Celestino Corbacho.G. LEJARCEGI

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