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Las consecuencias políticas del 'caso Gürtel'

Costa gana y Camps engaña a Rajoy

El secretario general dice que sigue como portavoz y Génova que está destituido - "Nadie ha pedido mi cese", insiste para dejar clara su victoria frente a Génova

La dirección nacional quería una cabeza para aplacar la presión informativa y la dolorosa comparación de un Rajoy contemplativo con una Esperanza Aguirre en acción. La quería el viernes, y amenazó con expulsar desde Madrid a Ricardo Costa. Camps buscó una vía intermedia: anunció que ayer lo destituiría. Pero llegó el momento, y tampoco lo hizo.

El presidente autonómico pactó a última hora con su mano derecha lo que Génova más temía: una componenda. Costa, según explicó ufano nada más terminar la reunión, no fue cesado. "Nadie ha pedido mi cese", insistió, "sigo siendo secretario general, si no, no estaría aquí arriba", en el atril.

Después de varias llamadas de Camps para que Costa se aviniera a razones y evitara una crisis sin precedentes, el secretario general descartó por completo dimitir y sólo aceptó que, si la dirección nacional le abre una investigación interna, como había solicitado por la mañana, él renunciaría temporalmente a sus funciones como secretario general mientras trabaja esa comisión.

Costa dejó como mentiroso a Rajoy y pactó con Camps una componenda

El secretario regional lanzó una amenaza de tirar de la manta

Costa dejó claro por la mañana que no acepta convertirse en "cabeza de turco"

El secretario general a EL PAÍS: "Sigo de portavoz, mañana me reúno a las 9.00"

Pero Costa lo dejó muy claro: si Génova no acepta las condiciones del PP valenciano y no abre esa investigación, él seguirá de número dos. Y además dio un detalle añadido: nadie le ha pedido que deje de ser portavoz parlamentario, ni siquiera aunque se abra esa comisión, con lo cual la cabeza que Génova pedía se quedaría, como mucho, a medias.

Esta clara victoria interna de Costa, que se fue a la cama como secretario general y logró además que Camps defendiera públicamente ante todo el Comité Ejecutivo del PP regional su honorabilidad y su trayectoria, llegó pocas horas después de lanzar un desafío en toda regla, a través de la lectura de un durísimo comunicado público, tanto a Mariano Rajoy como a Francisco Camps.

Costa dejó muy claro que él no está dispuesto a ser el "cabeza de turco" del escándalo del caso Gürtel en la Comunidad Valenciana, y retó de forma muy evidente a Camps y Rajoy con una muy poco velada amenaza de tirar de la manta. Señaló que él no tomó la decisión de contratar con Álvaro Pérez, El Bigotes -todos los dirigentes saben que quien lo llevó a Valencia fue el propio Camps- y que nadie de la dirección nacional le dijo que no debía contratar con él. Dejó así de mentiroso a Rajoy, que hace meses afirmó que se dieron esas instrucciones.

Pese a la dureza de esas declaraciones, Camps trabajó todo el día para encontrar un pacto y lo logró a última hora cediendo a las pretensiones de su número dos. Y cuando terminó la reunión, el presidente valenciano pidió un aplauso para Costa y rechazó otorgar las palabras que había pedidas "para reforzar la unidad".

En la reunión, Camps recuperó el discurso de desafío a la dirección nacional que pronunció hace dos semanas. "Hemos aportado [desde la Comunidad Valenciana] mucho al PP nacional, votos, esperanza y opciones a un partido que está en la oposición". Costa, vencedor, buscó coser heridas internas. Si por la mañana había lanzado una pulla indirecta a Vicente Rambla, responsable de contratar desde el Gobierno con la red Gürtel, por la tarde defendió su gestión.

Entonces, cuando acabó la reunión, comenzó la venta de ese pacto a la dirección nacional, que había pedido una destitución sin contemplaciones para dar un gesto de autoridad frente a los escándalos de corrupción. Camps engañó claramente a Rajoy. Los más de 70 dirigentes presentes en la reunión, que fue extraña y breve, con sólo dos intervenciones -Costa y Camps- y sin ninguna votación, entendieron que el secretario general no había sido cesado, que sigue en su puesto y sólo dejará de "ejercer sus funciones" si Génova le abre una investigación. Pero además, Costa dejó muy claro en la rueda de prensa posterior que nadie le ha pedido que deje de ser portavoz.

A pesar de esta claridad -allí estaban tanto Esteban González Pons como Federico Trillo para contárselo a Rajoy- la dirección nacional emitió un comunicado pasadas las nueve de la noche con una interpretación bien diferente de una reunión oficial de su partido: "Francisco Camps, ha comunicado esta tarde a la dirección nacional que el Comité Ejecutivo ha acordado suspender temporalmente y a petición propia, en todas sus funciones en el partido como secretario general y, según esta misma comunicación, como portavoz del Grupo Parlamentario de Las Corts, a Ricardo Costa". Génova quiso dejar claro que la fuente era Camps, porque ya entonces había muchas dudas de que fuera verdad.

"Yo mañana estaré sentado en Las Cortes como portavoz. Tengo reunión de grupo a las nueve de la mañana. Nadie me ha cesado, simplemente no ejerceré las funciones de secretario general si se me abre esa investigación interna. Un cese requiere una votación, y no se ha votado nada", señalaba a EL PAÍS a última hora de la tarde el propio Costa.

Por si hubiera alguna duda del desafío del PP valenciano, este partido emitió otro comunicado de desmentido al texto de Génova a última hora de la noche: "Se ha aprobado por unanimidad el respaldo a la gestión de Costa. En ningún caso se ha puesto en tela de juicio su continuidad como portavoz del Grupo Parlamentario. El presidente ha aceptado la propuesta de Costa. El PPCV lamenta el malentendido provocado por otros comunicados".

Mientras, en el programa Madrid Opina de Telemadrid, al filo de la medianoche la secretaria general, María Dolores de Cospedal, insistía "tajantemente" ante la confusión que "el señor don Ricardo Costa ha sido destituido de todas sus funciones".

La dirección nacional había trabajado para evitar la ruptura del PP valenciano -de hecho la secretaria general, María Dolores de Cospedal, llamó a los zaplanistas- pero con la idea de que Camps destituiría a Costa sin contemplaciones. El comunicado de Génova ni siquiera aclara si abrirá esa investigación, la condición que Costa puso, sólo que el Comité Nacional de Derechos y Garantías le citará "en las próximas fechas con el fin de que éste pueda ser escuchado". Sólo entonces dejará sus funciones de secretario general temporalmente, pero seguirá de portavoz en un claro desafío, otro más, a Rajoy, que pierde de nuevo una batalla interna, al menos de momento.

Tres versiones distintas en tres horas

- "Nadie ha pedido mi cese. Sigo de portavoz". Ricardo Costa dejó clara su situación tras la reunión. "Nadie me ha pedido mi cese. Me abstendré en mis funciones temporalmente si la dirección nacional abre una investigación interna"

- Camps dice a Génova que Costa no será portavoz. La dirección nacional desmiente a Costa: "Francisco Camps ha comunicado esta tarde a la dirección nacional que el Comité Ejecutivo regional ha acordado suspender temporalmente y

a petición propia, en todas sus funciones en el partido como secretario general y, según esta misma comunicación, como portavoz del Grupo de Las Corts, a Ricardo Costa".

- El PP valenciano desmiente a Génova: "En ningún caso se ha puesto en tela de juicio su continuidad como portavoz

del Grupo Popular en Les Corts Valencianes. El PPCV lamenta el malentendido provocado por otros comunicados".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de octubre de 2009

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