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El deterioro del mercado laboral

La subida del paro de septiembre acaba con los efectos del Plan E

La Seguridad Social pierde los 18 millones de afiliados por primera vez desde mayo de 2005 - El mes pasado se registraron 85.367 desempleados más

El mercado laboral español sigue enfermo. Mucho. Septiembre, como se temía, ha arrojado malos datos. La temperatura del paciente sigue creciendo. La fiebre, medida en número de parados, sube. A un ritmo un poco menor que lo hacía. Y a ello se agarra como consuelo el Gobierno. "El proceso de destrucción de empleo está en cifras mucho más contenidas", declaró ayer el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado. Pero el punto de partida ya no son 36 grados (o una tasa de paro del 7,9%) sino casi 40 (un paro del 17,9%). Y el deterioro continuará en lo que queda de año, el peor trimestre para el mercado laboral, abocando al enfermo a una situación casi crítica.

El termómetro del paro registrado midió el mes pasado 80.367 desempleados más que en agosto (90.248 sin los efectos del calendario). En total ya suman 3.709.447, según los datos que el Ministerio de Trabajo presentó ayer. Fue el segundo peor septiembre de la serie histórica tras el de 2008.

La nueva tasa de cobertura sitúa la protección a parados en el 76,6%

La enfermedad también se agrava en la afiliación. La Seguridad Social contabilizó 66.216 trabajadores menos (34.052 en términos desestacionalizados), de tal forma que el instituto público suma ahora menos de 18 millones de afiliados, cifra desconocida desde mayo de 2005.

Dos meses, agosto y septiembre, han bastado para acabar con los efectos balsámicos de la medicina de urgencia que aplicó el Gobierno: el fondo local de inversión. Los 8.000 millones gastados en obras municipales han generado casi 420.000 puestos de trabajo efímeros. De abril a julio rebajaron el paro en más de 100.000 personas, pero en los últimos dos meses se han registrado 165.352 desempleados más.

El agravamiento de la situación en septiembre se debe a dos factores. Por un lado, las obras previstas en el plan E se van acabando. Y así lo reflejan las cifras de la Seguridad Social: la construcción ha perdido más de 15.000 afiliados. Por otro, el final del verano, que puede comprobarse en la estadística del paro registrado (64.480 desempleados más en servicios) y en la del instituto público (la hostelería y el comercio son las dos ramas que más afiliados han perdido).

Estos datos del sector servicios son los que más preocupan a Sara de la Rica, directora del Observatorio Laboral de Fedea. "Son un reflejo de lo mal que vamos", resume. Algo que para ella se constatará cuando el próximo 23 de octubre se publique la encuesta de población activa, la mejor radiografía del mercado laboral.

"No es un buen dato", concluye Valeriano Gómez, ex secretario general de Empleo, "no hay una mejora ostensible respecto a lo que sucedió el año pasado". En su opinión, que la tasa anual de aumento del paro se mantenga por encima del 40% durante 11 meses es muchísimo. Y sobre el futuro, apunta con cautela: "No tengo buena impresión de lo que pueda pasar en octubre. Es un mes de final de actividad y de inicio de curso". Lo que se traduce en aumento del paro tradicionalmente.

Con este horizonte, el Ejecutivo ha optado por la paciencia y situar en un futuro indefinido la mejora del mercado laboral. "Va a tardar un poco", afirmó la vicepresidenta segunda y ministra de Economía, Elena Salgado.

Entre los datos presentados ayer, el Ministerio de Trabajo facilitó la nueva tasa de cobertura al desempleo (el porcentaje de parados que perciben algún tipo de ayuda de los Servicios Públicos de Empleo), que se situó en el 76,65%. La destrucción de empleo y el aumento de parados con ayudas en los últimos meses han provocado que el gasto por desempleo se haya disparado. Así hasta agosto, Trabajo ha gastado 20.675 millones, casi 1.400 más de los presupuestados inicialmente, como recuerda la patronal de empresas de trabajo temporal. También ayer se conoció que 52.252 parados sin prestación o subsidio solicitaron la nueva ayuda de 420 euros.

El aumento del paro fue aprovechado por UGT y CC OO para reclamar que la Ley de Economía Sostenible se convierta en la base que impulse el cambio de modelo productivo. Entre tanto, la patronal CEOE, reclamó medidas "de carácter estructural".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de octubre de 2009