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El descenso de la economía sumergida española a niveles de la UE crearía 2,5 millones de empleos

Un informe de la patronal de la pequeña y mediana empresa catalana calcula que las actividades no reguladas suponen el 23% del PIB de España

Un estudio sobre el paro presentado hoy por Pimec en Barcelona apunta que un descenso de la economía sumergida española hasta el nivel medio de los principales países europeos crearía 2,5 millones de empleos regulados. Según el informe El paro en España y en las principales economías europeas, la economía sumergida en España representa alrededor del 23% del PIB, 10 puntos superior a la media de los 15 primeros países de la UE.

El presidente de Pimec, Josep González, ha propuesto que el subsidio del paro obligue a formarse a quien lo recibe, tal como ocurre con las ayudas de 420 euros para aquellos parados sin subsidio. A su juicio, la formación serviría para crear mano de obra más cualificada y facilitar la búsqueda de trabajo y, además, para que a los parados "les fuera más difícil" participar en la economía sumergida, por una cuestión de tiempo. No obstante, también ha advertido de que es necesario que "no se acepte socialmente la alegría por la economía sumergida".

El estudio de la patronal, que compara la situación española de desempleo con la de Reino Unido, Francia, Italia y Alemania advierte de que en España la tasa de paro del pasado mes de julio (18,5%) fue más del doble que en el resto de estos países, y la destrucción de empleo se ha producido, sobre todo, en el sector privado.

No obstante, según el responsable del estudio, Modest Guinjoan, el sector público tiene "una limitación de creación de puestos de trabajo" y que el número de empleados públicos no debería crecer, "entre otras cosas, porque el déficit no lo permite".

Apuesta por las actividades de alta productividad

El estudio resalta la necesidad de un nuevo modelo productivo que apueste por actividades de alta y no de baja productividad como ocurre en la actualidad, con un peso del 40% del PIB de estas actividades, entre las que están comprendidas las del sector primario, el comercio, el transporte, la construcción y las comunicaciones.

Para ello, según el estudio de Pimec, se precisa del fomento de personas emprendedoras, de inversión en infraestructuras, y del fomento de la internacionalización y la innovación, aunque "el recorte (de los Presupuestos del Estado) no va en esta línea" y "no se hacen políticas congruentes" con el cambio que se pretende llevar a cabo, según Guinjoan.

Por otra parte, el análisis destaca que, en comparación con los cuatro países europeos citados, España tiene un modelo contractual "dualizado" que pone énfasis en contratos temporales con una alta flexibilidad o bien en contratos indefinidos con un alto coste del despido, y recomienda un "término medio" en el que se estimule el "contrato a tiempo parcial" y que los salarios no dependan "tanto" de la evolución del IPC. En este sentido, tanto Guinjoan como González han destacado que España "gasta mucho" en el fomento del empleo, pero han lamentado que se dirija a crear ocupación y no a fomentar la formación.