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Fernández Ordóñez condiciona la salida a la crisis a reducir el déficit y a una reforma laboral

El gobernador del Banco de España reclama cambios en la negociación colectiva y la contratación y advierte de que sanear las cuentas públicas será difícil. -Da un apoyo condicionado a los presupuestos

El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernádez Ordóñez, ha dado este martes un apoyo condicionado a los Presupuestos Generales del Estado para 2010 con una clara advertencia: por mucho que la economía española inicie el próximo año una "recuperación lenta", no habrá salida a la crisis si no se absorbe a "un gran número de desempleados" y se corrige el fuerte déficit público, que cerrará el año en torno al 10%. Para ello, ha añadido en un claro mensaje al Gobierno, es "imprescindible la adopción de una estrategia creíble de consolidación presupuestaria a medio plazo", tomar "medidas muy ambiciosas" y llevar a cabo reformas estructurales, sobre todo en el mercado laboral. Entre ellas, ha destacado la necesidad de innovar en las modalidades contratación y flexibilizar la negociación colectiva para permitir la creación de puestos de trabajo, según informa Íñigo de Barrón.

Para Fernández Ordóñez, la subida de impuestos solo es justificable si se destina a sanear el déficit

El aumento de la deuda pública y su coste puede llegar a convertirse en un muy pesado lastre" para dejar atrás la crisis"

En su opinión, las clases medias pagarán la subida de impuestos y respalda que se haya tocado el IVA

"Dotar a las empresas de la necesaria flexibilidad que les permita aumentar la productividad y los salarios allí donde sea posible (...) servirá para suavizar el impacto de la crisis sobre el empleo, reasignar los trabajadores excedentes hacia sectores más productivos y aumentar la tasa de crecimiento potencial de la economía", ha defendido el gobernador del Banco de España tras asegurar que "el deterioro del empleo y el aumento del paro constituyen el problema de mayor gravedad" para España.

Para Fernández Ordóñez, la "fase más aguda de la contracción ya ha pasado". Tanto en la eurozona como en España, "los principales indicadores de coyuntura empiezan a mostrar señales de caídas más modestas o de estabilización", tanto en la actividad como en el empleo. Sin embargo, se ha alineado con la postura del Fondo Monetario Internacional o la Comisión Europea de que España saldrá más tarde que el resto de la recesión, principalmente, por la debilidad de la inversión empresarial.

"Riesgo de atonía prolongada"

En el bando contrario, ha revelado que "el consumo podría recuperarse de forma significativa" en 2010 porque las familias tendrán que dar salida a sus altas tasas de ahorro más tarde o más temprano, al mismo tiempo que el impulso que la recuperación de la economía internacional tendrá en las exportaciones sustentarán el crecimiento del PIB español a partir de la segunda mitad del próximo año.

A pesar de estos auguriosde mejora, el dirigente del antiguo instituto emisor ha puesto el énfasis en que para que España recupere "su crecimiento potencial" y esquive "un escenario de atonía económica prolongada", primero hay que revertir la tendencia en la destrucción de empleo y sanear las cuentas públicas. Corregir el déficit, sin embargo, será más difícil que en anteriores crisis ya que, en esta ocasión, no hay posibilidad de una rebaja de los tipos de interés y tardarán en volver las altas tasas de crecimiento previas a la recesión.

Sin abandonar las cuentas del Estado, Fernández Ordóñez ha sido tajante al trasladar al Gobierno que no puede gastar ni un euro de más: "El margen de actuación expansiva de la política presupuestaria se ha agotado por completo". Una política de austeridad que, según ha aseverado, debe combinarse con una "estrategia creíble de consolidación presupuestaria a medio plazo". En caso de no ser así, ha añadido, el aumento de la deuda pública y su coste impedirá canalizar adecuadamente los recursos públicos, lo que "puede llegar a convertirse en un muy pesado lastre" para dejar atrás la crisis. Y ha dejado una cifra preocupante sobre la mesa en su turno de réplica: "Estamos gastando un 50% más de lo que ingresamos".

Recortar todo el gasto no productivo

Por este motivo, el gobernador ha sido inflexible en que el Ejecutivo debe reducir todo el gasto no productivo para sanear sus cuentas, tanto en consumo como en inversión. Además, ha concluido este capítulo de mensajes de alerta al Gobierno asegurando que no se pueden subir los impuestos si no es para corregir el déficit y, aunque ha apoyado los presupuestos para 2010 porque van en la "linea buena", ha reclamado incluir medidas para corregir eventuales desviaciones del gasto.

También sobre la reforma fiscal, Fernández Ordóñez ha comentado a los periodistas tras su intervención que es la clase media quien tendrá que asumir la subida ya que son "la mayoría y son las que pagan" y ha respaldado el aumento del IVA y los impuestos indirectos porque es lo que menos perjudica al crecimiento en la medida en que son los que menos alteran los incentivos al ahorro.

Abriendo el foco, ha instado a "aprovechar este momento para hacer las reformas oportunas en los mercados de servicios que permitan mantener" la pauta de moderación en los precios y ha sostenido que el "repunte de la productividad aparente (...) no son el resultado de mejoras genuinas en la eficiencia de los procesos productivos, por lo que difícilmente serán sostenibles en el medio plazo".