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Argentina deja a Telefónica fuera del mercado audiovisual

La presidenta anuncia cambios en la Ley de Medios

La presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner anunció ayer cambios en el proyecto de Ley de Medios Audiovisuales que se discute en el Congreso, a fin de impedir que las grandes empresas de telefonía, entre ellas Telefónica, puedan entrar en el mercado audiovisual, ofreciendo, por ejemplo, lo que en otros países se conoce como triple play: telefonía, Internet y televisión por cable. "Queremos así despejar cualquier duda o sospecha de algunos legisladores, cercanos a nosotros, que temían que se acabara con un monopolio para pasar a otro. Tenemos la absoluta voluntad de desmonopolizar ese sector", aseguró la presidenta.

Cristina Fernández convocó una conferencia de prensa para anunciar este cambio, algo poco frecuente en las relaciones entre la Casa Rosada y la prensa argentina. La presidenta hizo una vigorosa defensa del proyecto de ley y pidió honestidad intelectual a la hora de analizar sus contenidos. "La nueva ley sustituirá a otra que procede de la época de la dictadura y permitirá ampliar el número de voces". Cristina Fernández aseguró que el proyecto de ley no afecta, en ningún caso, al contenido de las informaciones que se difundan, "como exige el más completo respeto a la libertad de expresión".

La nueva ley acaba con los monopolios, dice Cristina Fernández

Frente a quienes exigen que el proyecto de ley sea debatido en el Congreso después del 10 de diciembre, cuando tome posesión un tercio de nuevos diputados, elegidos recientemente y capaces de cambiar la actual relación de fuerzas, la presidenta insistió en la legitimidad de la actual Cámara para hacer ese trabajo. "Este Congreso", explicó, "está examinando otros proyectos de ley tan importantes como los Presupuestos y nadie pone en duda su legitimidad para ello". "Me parece poco democrático negar su capacidad para debatir la nueva ley de Medios", mantuvo.

La posibilidad de que la compañía telefónica española y la italiana Telecom entraran en el mercado de la televisión de cable y de pago había hecho que grupos afines al kirchnerismo y habituales aliados en el Congreso anunciaran su voto en contra de la nueva ley. Cristina Fernández justificó su inclusión en el primer proyecto (por deseo de promover una mayor convergencia tecnológica, "una convergencia que se va a dar indefectiblemente porque otra cosa sería tapar el sol con las manos"), pero reconoció que, si ese era el escollo para lograr el apoyo mayoritario del Congreso, no merecía la pena mantenerlo. "Si alguien tenía dudas sinceras sobre nuestro deseo de acabar con el monopolio, ahora ya no tendrá excusas para no dar su voto".

Fernández aseguró que su Gobierno no está implicado en ninguna guerra contra Clarín, la mayor empresa mediática del país, pero aludió indirectamente al grupo como detentador de un monopolio, con más del 73% del mercado actual de la televisión de pago. La presidenta aprovechó para pedir más respeto hacia su persona y su función institucional y se quejó de las continuas alusiones de la prensa al papel que desarrolla su marido, Néstor Kirchner, en esta batalla.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de septiembre de 2009