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Entrevista:MANUEL CHAVES | Vicepresidente tercero y presidente del PSOE

"Subir impuestos también es de izquierdas"

Ha sido de todo en política. Sindicalista, ministro de Trabajo y presidente de la Junta de Andalucía. Ahora va a utilizar su experiencia para coordinar a las autonomías contra la crisis y reforzar la voz del Gobierno.

La crisis económica inunda la vida política y el 1 de septiembre, José Luis Rodríguez Zapatero, en una reunión en La Moncloa con sus tres vicepresidentes, encargó a un peso pesado como Manuel Chaves, hoy responsable de Política Territorial, reforzar, con una mayor presencia pública, el mensaje del Gobierno. Chaves, con su función recién inaugurada, defiende, en esta entrevista, la subida de impuestos en el contexto de la crisis para financiar las políticas sociales - "subir impuestos es de izquierdas"-, parafraseando a Zapatero que en la etapa de expansión defendió que "bajar impuestos es de izquierdas".

Pregunta. El miércoles, en el debate en el Congreso de los Diputados sobre la crisis, el presidente del Gobierno recibió muchas críticas de los grupos parlamentarios por su gestión sobre ella. Ante tal coincidencia, ¿le pareció que podían tener alguna razón?

"El presidente del Gobierno no está para meterse en todos los charcos"

"Mientras el PP no cambie de estrategia, no será posible el pacto anticrisis"

"Hay países en que una ley como el Estatuto no puede ser recurrida"

"La situación vasca ha cambiado [con el nuevo Gobierno] sustancialmente"

Respuesta. Nadie en una situación de crisis se quiere corresponsabilizar con las medidas del Gobierno. Todo el mundo quiere que el desgaste lo soporte exclusivamente el Ejecutivo. Se vio, sobre todo, en Mariano Rajoy. Se ve que piensa que para ganar las elecciones sólo le basta con utilizar la crisis y el desempleo. No le he oído ninguna alternativa.

P. ¿Qué opina de las críticas de la falta de estrategia del Gobierno frente a la crisis?

R. No se basan en datos objetivos. Los grupos de oposición pueden discrepar de las politicas del Gobierno. Pero el Gobierno tiene una hoja de ruta contra la crisis, muy similar a la de los países europeos que siguen las recomendaciones de los organismos internacionales, y que está empezando a dar resultados con la aparición de esos indicios de recuperación. ¿Estamos lanzando las campanas al vuelo? No. El año 2010 será todavía duro, pero vislumbramos la salida. Lo dice el último informe de la OCDE.

P. ¿No cree que el problema del Gobierno puede radicar en que tardó en admitir la crisis y eso ha generado desconfianza?

R. Tenemos que aceptar que se tardó en reconocer la crisis. Pero el Gobierno se basaba en los informes de los expertos. Se equivocaron y también, nosotros nos equivocamos. No hay más que mirar el programa con el que el Partido Popular se presentó a las elecciones en 2008, que también se equivocó. Está en el papel de la oposición recordar que el Gobierno se equivocó. Pero no se puede acusar al Ejecutivo de no haber cogido el toro por los cuernos.

P. ¿Pero no le parece que por eso ahora existe desconfianza cuando el presidente dice que lo peor de la crisis ya ha pasado?

R. Está en la dinámica del PP, que nunca va dar el pan y la sal al Ejecutivo porque no le interesa. Si no quiere reconocer al Gobierno cuando habla de recuperación económica, tendrá que reconocer lo que dicen los expertos. Está publicado.

P. Las críticas dicen también que el retraso de España en competitividad retrasará su salida de la crisis.

R. Si los expertos dicen que podemos salir más tarde de la crisis, lo tendremos que considerar. Pero ahí está el informe de la OCDE. Tenemos que hacer un esfuerzo todos: empresarios, sindicatos y la oposición para montarnos en el tren europeo. El problema de la economía española ha sido siempre de competitividad por falta de innovación. Es lo que el Gobierno quiere afrontar en la Ley de Economía Sostenible para la salida a la crisis.

P. ¿Con una ley es suficiente para cambiar el modelo?

R. Sabemos que no. Pero es un primer paso necesario. Requiere consenso de empresarios, sindicatos y oposición.

P. ¿No cree que se ha perdido mucho tiempo? ¿Que éste, como los anteriores gobiernos, han seguido apostando por el ladrillo?

R. La apuesta de este Gobierno por la educación e investigación fue anterior a la crisis y subió sustancialmente, acercándonos a Europa. Ha habido dependencia del sector inmobiliario desde épocas anteriores al PSOE. Es consecuencia del sistema del mercado.

P. En los mensajes sobre la subida de impuestos y la ampliación de ayuda a los parados sin subsidio, ¿no cree que ha habido demasiadas contradicciones en el Gobierno?

R. Es posible. Tenemos que esforzarnos para evitar declaraciones previas que provocan confusión. Hay que separar el grano de la paja. El grano es que va a haber 700.000 ciudadanos sin subsidio que cobrarán una prestación y que si el Gobierno no hubiera tomado esa decisión, tendrían la sensación de que la sociedad les da la espalda.

P. Zapatero ha pedido a los vicepresidentes que aumenten su presencia pública. ¿Es una respuesta a esta situación?

R. El presidente siempre ha sido valiente y, lógicamente, hace acto de presencia publica en numerosas ocasiones. Es evidente que el presidente no está para meterse en todos los charcos sino en los temas que son trascendentales para la sociedad española. Para el resto de los charcos ya estamos los ministros y vicepresidentes.

P. El ex dirigente socialista Gregorio Peces Barba criticó recientemente en un artículo al presidente por no aprovechar a algunos valores del PSOE. Citaba a Jesús Caldera, Juan Fernando López Aguilar y Ramón Jáuregui.

R. Quizás el problema es que el PSOE tenga mucho banquillo, con personas veteranas y jóvenes. Entre todas, el presidente elige lo que cree lo mejor y más eficaz. Los citados ocupan responsabilidades importantes en el programa del partido y en el Parlamento Europeo. No puede decirse que están marginados.

P. El miércoles, en el debate, Rajoy dijo que el alza de impuestos entorpecía la recuperación.

R. La historia demuestra lo contrario. Se crea empleo con bajada y con subida de impuestos. Depende del ciclo. No debe haber dogmas con los impuestos. Subir impuestos también es de izquierdas. Depende del momento y de las rentas a las que afecte. Ahora hay menos ingresos y un Gobierno socialista no puede aceptar que su caída afecte a las políticas sociales y ralentice la modernización. No hay que hacer demagogia. Cuando dice el PP que de los 15.000 millones de euros, cada familia pagará 1.000 es falso. El presidente ha dicho que no habrá subida de impuestos para las rentas del trabajo y empresas. No afectará a los más débiles.

P. ¿Y la subida de los impuestos indirectos?

R. Rajoy demoniza la subida de impuestos. Pero lo cierto es que Sarkozy ha creado el impuesto para las grandes fortunas y la Merkel ha subido el IVA. Pero si los tributos los sube Zapatero es un drama y si lo hacen Francia y Alemania, una bendición. Es la coherencia a la que el PP nos tiene acostumbrados.

P. ¿Esta crisis no necesita unos pactos de La Moncloa?

R. Los pactos de La Moncloa tuvieron su momento. Si se quiere decir que hace falta la aportación no sólo de empresarios y sindicatos sino también de la oposición del PP, por supuesto. Es necesario que se acote un espacio de acuerdo entre Gobierno y oposición. ¿Por qué no en la economía sostenible, en educación o energía? Son muy importantes. O sobre la reducción de gasto si el PP nos dice dónde recortar sin que afecte a las politicas sociales e infraestructuras.

P. ¿Ve el pacto difícil?

R. Mientras el PP no cambie de estrategia no será posible el pacto. El PP ve en la crisis y el paro una oportunidad para ganar las elecciones.

P. Empieza la negociación presupuestaria. Una negociación con grupos tan diversos, con intereses territoriales, ¿no cree que desgasta al Gobierno?

R. Si los presupuestos se adaptan a la situación económica eso no tiene por qué perjudicar al Gobierno. Descontando el PP, el resto de la Cámara está predispuesta a hablar y hablaremos con todos.

P. ¿No cree que debían hacer un mayor esfuerzo por lograr la estabilidad parlamentaria?

R. Una cosa es lo deseable y otra la realidad. Si tiene una mayoría que no es suficiente hay que ceñirse a lo que hay. Eso es democracia y es lo que han querido los españoles.

P. Usted ha señalado que para salir de la crisis es importante también el apoyo de las autonomías. ¿Cuál es el objetivo de la Conferencia de Presidentes que Zapatero le ha encargado para octubre?

R. Queremos que antes de que el Consejo de Ministros apruebe la Ley de Economía Sostenible la debatamos con las autonomías porque tienen competencias que pueden verse afectadas por ella. Hay que comprometer a los presidentes autonómicos en el éxito de la Presidencia española en la UE. El crecimiento de España se debe en gran medida a las autonomías y en la crisis juegan un papel clave.

P. Usted planteó hace meses un plan de choque coordinado con las comunidades autónomas para afrontar el costo de la ampliación del desempleo.

R. Las comunidades pueden decir mucho pues están completando las medidas del Gobierno para afrontar la situación de los parados que han agotado su prestación. Algunas han adoptado medidas de choque. Sería necesario que mejorara la coordinación.

P. El PP ha cuestionado el plan de inversión municipal porque no crea tejido productivo.

R. Hay que preguntárselo a los alcaldes. Todos están encantados porque se están haciendo nuevos espacios urbanos y se crea empleo. Crear 400.000 empleos no debe ser objeto de crítica. 14.000 empresas se han acogido al plan y no han cerrado.

P. ¿Qué diferencia tendrá el plan nuevo para el que han previsto 5.000 millones de euros?

R. Es un fondo en el que queremos promocionar proyectos tecnológicos, de energía renovable, relacionados con la ley de Economía Sostenible.

P. ¿Le preocupa la reacción de los partidos catalanes ante la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto?

R. Anunciar medidas previas a la sentencia del Tribunal Constitucional no tiene ningún sentido. Hay que esperar a que el alto tribunal dicte la sentencia y luego acatarla. Es bueno que se pronuncie cuanto antes porque la incógnita produce incertidumbre. También estoy convencido de que el Estatuto de Cataluña es constitucional, lo mismo que el de Andalucía, similar en muchos aspectos, y que tiene un peso trascendental el hecho de que el Estatuto haya sido apoyado en el Parlamento catalán, en las Cortes y refrendado. Hay que hacer una reflexión sobre este hecho que tiene una trascendencia política. No sé si jurídica.

P. ¿Cuál es esa reflexión?

R. Un Estatuto no es una ley cualquiera. Hay países en que una ley así, sometida a referéndum, no puede ser objeto de recurso de inconstitucionalidad.

P. ¿Cree que está tocada la credibilidad del Tribunal Constitucional?

R. La responsabilidad no es tanto del Constitucional como de algunos partidos que han puesto todas las dificultades del mundo para proceder a la renovación del tribunal.

P. Cuatro meses después de la formación del Gobierno de Patxi López, apoyado por el PP, ¿cómo ve la situación vasca?

R. Ha cambiado sustancialmente. Se ha ampliado la libertad y la convivencia. Y se refleja en algo tan clave en la lucha antiterrorista como es eliminar la impunidad en el entorno de ETA. En ese campo es ejemplar la actuación del Gobierno vasco y muy positiva la actitud del PP.

P. ¿Se va a mantener el blindaje vasco? ¿Va a haber moción de censura en la Diputación de Álava del PP y PSE al PNV?

R. Plantear una moción de censura en Álava crearía crispación. Sobra y no sería de recibo.

P. ¿La crisis puede llevarse por delante al Gobierno?

R. La crisis se puede llevar por delante al Gobierno si no actúa adecuadamente. Creo que no está ocurriendo. También puede llevarse al PP si no presenta una alternativa. No va a ganar unas elecciones utilizando la crisis y el paro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de septiembre de 2009