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Entrevista:SERGIO BERTOLUCCI | Director científico del CERN

"La reparación del acelerador ha costado 23 millones"

"La reparación del acelerador LHC ya ha concluido, hemos empezado a enfriar todo el sistema y el plan es ponerlo en funcionamiento a mediados del próximo noviembre", afirma Sergio Bertolucci, director científico del Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN, junto a Ginebra). La pesadilla del último año con esta gran máquina científica, "la mayor que se ha construido nunca", dice este físico italiano, empieza a ver la salida del túnel justo un año después de que, tras la inauguración a bombo y platillo del nuevo gran acelerador, un grave accidente, debido a una conexión defectuosa, destrozara todo un sector de la máquina. "La reparación ha costado 35 millones de francos suizos (23 millones de euros), utilizando repuestos que teníamos y que ahora habrá que reponer, para lo que tenemos un presupuesto inicial de 25 millones de francos".

Bertolucci ha dado estas últimas noticias del LHC en Madrid, en la Fundación BBVA, durante la presentación de la XXXII bienal de la Real Sociedad Española de Física, que se celebra esta semana en Ciudad Real.

"El LHC es muy complejo y no podemos estar seguros al 100% de que no surgirá algún contratiempo. De hecho, el sector averiado, el 3.4, no se ha probado aún a baja temperatura", advierte. El acelerador, de 27 kilómetros de circunferencia, está formado por grandes imanes superconductores que funcionan a casi 270 grados bajo cero. De ahí la importancia de la criogenia. El CERN no había sufrido, en más de medio siglo de existencia, un percance de tal magnitud en sus aceleradores. ¿Cuál fue la causa de este accidente del LHC? ¿Presupuesto escaso, con el consiguiente excesivo trabajo externo contratado y el control relajado? "Una suma de todos esos factores", dice Bertolucci. Además de la reparación, explica, se han instalado en el acelerador nuevos sistemas de seguridad para evitar, en lo posible, incidentes. En cuanto al reestreno en noviembre, "esta vez será discreto", dice con una sonrisa.

Como buen embajador del CERN, Bertolucci explica que la misión del laboratorio integra investigación fundamental, innovación y educación, y recuerda la importancia de romper las fronteras del conocimiento. "No habrá una bombilla de Higgs [la partícula elemental que se espera descubrir en el LHC] ni lavadoras de materia oscura del universo", explica, pero de los avances científicos derivan después las aplicaciones y las tecnologías.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de septiembre de 2009