El Thyssen defiende la legalidad del 'pissarro' reclamado en EE UU

El heredero de una familia judía alemana pide la restitución de la obra

En 2001, el Museo Thyssen recibió una carta de un bufete de abogados estadounidense en la que se les informaba de que su cliente Claude Cassirer les reclamaba la devolución de la obra de Camille Pissarro Rue Saint Honoré aprês-midi. Effet de pluie (Calle Saint Honoré por la tarde. Efecto de lluvia). Los nazis, aseguraba Cassirer en su demanda, expoliaron la obra a su abuela, que se vio obligada a malvenderla por 360 dólares en 1939 para poder escapar de Alemania. El museo español ha sostenido desde el principio que dicha reclamación "carece de todo fundamento y viabilidad e ignora los principios formales y sustantivos más generales y, desde luego, el régimen de adquisición de la propiedad mueble en el Derecho español", declaraba en un comunicado fechado en septiembre de 2003.

Ayer, la institución volvió a reiterar esta declaración, después de conocerse que un tribunal de apelaciones de San Francisco ha rechazado desestimar la demanda basándose en un criterio de inmunidad soberana (desde 1993, el Estado español es propietario de la Colección Thyssen-Bornemisza). Corresponde ahora al juez de distrito de Los Ángeles Gary A. Fees, que ya desestimó en 2006 este argumento, determinar si Cassirer deberá llevar o no su caso ante los tribunales españoles o alemanes, antes de volver a Estados Unidos.

Guillermo Solana, director artístico del Museo Thyssen, señala que la decisión es recurrible y que los abogados de la institución y el Ministerio de Cultura realizarán las actuaciones oportunas. En todo caso, insiste en que la reclamación de esta obra está fuera de todo lugar: "La pintura nunca ha desaparecido del dominio público", asegura Solana. "La primera reclamación de la obra se hizo en 2000, cuando ya llevaba décadas en catálogos", añade.

Acabada la guerra, Lilly Cassirer, abuela del demandante, reclamó al Gobierno Federal alemán la propiedad de Rue Saint Honoré aprês-midi. Effet de pluie, la obra que había malvendido a los nazis. En 1958 le fue reconocido tal derecho y se le indemnizó con 150.000 marcos. En 1976, el barón Thyssen-Bornemisza adquirió la obra en la galería Stephen Hahn de Nueva York. Desde ese momento, la obra fue expuesta en Australia, Tokio, Londres, París, Nuremberg y Düsseldorf sin que en ningún momento se presentase reclamación alguna.

El óleo se expone en Madrid desde la apertura del museo en 1992 y, junto con el resto de la colección del barón, fue adquirida el año siguiente por la Fundación Thyssen-Bornemisza, constituida por el Estado español y la familia Thyssen-Bornemisza. "El contexto de esta pintura no es el del vampiro Thyssen que la saca de Alemania. No se puede alegar que estuviera oculta, ya que se compró en Nueva York en 1976", asegura Solana.

Como anécdota, el bufete Davis, Wright & Tremaine, que representa a Claude Cassirer, se hizo con el caso de una forma casual. Uno de los socios del despacho, Victor Kovner, conoció las vicisitudes de la obra en 2004 de boca de Peter Yarrow -cantante de Peter, Paul and Mary- durante unas vacaciones de esquí. Yarrow y David Cassirer, hijo de Claude, son amigos vecinos en Nueva York.

Solana no cree que el óleo de Pissarro acabe corriendo la misma suerte que los dos famosos Retrato de Adele Bloch-Bauer, de Gustav Klimt, que la Galería Austriaca, pinacoteca estatal del palacio Belvedere, en Viena, tuvo que devolver en 2006 junto con otros tres cuadros del pintor austriaco que fueron robados al viudo de Adele Bloch-Bauer, Ferdinand Bloch-Bauer, por los nazis.

Bloch-Bauer, huyó a Suiza tras ser despojado de sus bienes después de la anexión de Austria por la Alemania de Hitler. Su sobrina, Maria Altman, que también escapó y se afincó Los Ángeles, contrató al abogado Randol Schönberg (y reclamó ante los tribunales estadounidenses la devolución de las obras confiscadas). Por primera vez, un tribunal de apelaciones estadounidense obligó a un Gobierno extranjero a actuar en un caso vinculado con el Holocausto.

En 1976, el Congreso de Estados Unidos aprobó la Ley de Inmunidad Soberana Extranjera, que especifica las limitadas circunstancias en las que un Gobierno no estadounidense puede ser demandado en este país. Una de esas excepciones se refiere a los casos de "propiedades adquiridas con violación de la legislación internacional". "Hay un fenómeno trágico, que es el del expolio, pero también hay muchos abogados especializados en estos casos, que los resucitan por si acaso. Pero el pisarro no tiene parangón con el Retrato de Adele Bloch-Bauer", insiste el director artístico del Museo Thyssen.Claude Cassirer alega que la pintura fue fruto del expolio nazi Heinrich Thyssen compró el cuadro en una galería de Nueva York en 1976

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0011, 11 de septiembre de 2009.

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