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Entrevista:JORDI MESTRE | Director general de Caixa Sabadell

"No sería un problema una fusión con Girona o Tarragona por ser públicas"

Jordi Mestre, de 54 años, empezó a trabajar en Caixa Sabadell a los 15, de botones. Hoy dirige la caja, que prepara su fusión con Caixa Terrassa y Caixa Manlleu para formar la tercera entidad catalana a partir de enero.

Pregunta. Una y otra vez rechazaron las fusiones. ¿Estamos ante una fusión defensiva?

Respuesta. No es una fusión defensiva. Siempre dijimos, y con convicción, que no hacía falta tocar nada. Pero las cosas han cambiado. Difícilmente volverá a haber crecimientos de mercado del 15% o el 20%. Habrá menos negocio. Y ante el nuevo escenario, empezamos a hablar sobre cómo buscar sinergias y mejorar las economías de escala. Luego fuimos viendo que compartíamos valores, formas de trabajar y de competir; el trato próximo al cliente; la voluntad de arraigo en el territorio; la obra social...Y eso hacía posible una integración. Con Enric Mata (Terrassa) y Dídac Herrero (Manlleu) en seguida nos sentimos cómodos.

"Nuestro proyecto con Terrassa y Manlleu es un tren en marcha. Si alguien más quiere subir, podría ser aceptado. Pero si no va deprisa, será difícil. No podemos mantener el proceso abierto."

P. ¿Y con los demás?

R. Entre las cajas catalanas no hay tanta sobreposición de oficinas, si excluimos La Caixa, Caixa Catalunya y también Caixa Penedès, que ya está por toda Cataluña y eso supone un handicap. La sobreposición no es más del 15% o del 20% en un mapa con las otras siete cajas. Dan para ser una sola.

P. ¿Se han llegado a plantear unir esas siete, por fases?

R. Sería viable, pero lo veo difícil. Ahora hay un proyecto a tres. Hay un tren en marcha, tiene unas estaciones y un horario. En septiembre debemos tener un plan de integración que habrán de validar el Banco de España y la Generalitat. La implantación tiene que estar lista a finales de noviembre. Y se someterá a la aprobación de las asambleas generales. El 1 de enero de 2010 nacerá la nueva entidad.

P. ¿Lamenta que no se haya subido al carro Caixa Manresa? ¿Se lo podría replantear?

R. Veo difícil que pueda rectificar. Tuvo la oportunidad de estar en esto desde el principio. Participó en reuniones y tomó su decisión de quedar fuera.

P. Ha excluido La Caixa, Caixa Catalunya y Caixa Penedès, por los solapamientos de redes. Ve difícil que Manresa se lo piense mejor. Laietana es reticente. Quedan Girona y Tarragona. ¿Ve problemas en fusionarse con cajas públicas?

R. No sé por qué les llaman públicas. Son privadas. Pero sus órganos de gobierno, además de tener, como nosotros, la presencia de las corporaciones locales, tienen la de las diputaciones. No sería ningún problema.

P. ¿Les han pedido entrar?

R. Han participado en todas las rondas exploratorias, pero hasta ahora no ha habido una petición formal de entrar.

P. Su paso, ¿puede animarlas?

R. Podría. Yo tengo claro que éste es un tren en marcha. Las tres (Sabadell, Terrassa y Manlleu) tenemos una convicción plena de seguir adelante con el proceso tal como está. Si en este trayecto otra entidad puede adquirir velocidad como para subirse al tren y cumplir los plazos, podríamos estudiar que entrara. Si alguien más encaja en nuestro modelo, podría ser aceptado. Pero o hace deberes y van deprisa o será difícil. No podemos mantener el proceso abierto.

P. El Banco de España prefiere entidades de mayor tamaño.

R. En ninguna reunión han dicho que el tamaño sea una posible dificultad. Nos ha apoyado en el proceso. Sabemos que le satisface que nos movamos en niveles de solvencia del 12%, pero mientras no haya un plan de integración, no se definirá públicamente.

P. ¿No tendría mayor complementariedad juntar cajas de distintas comunidades?

R. Sí, pero culturalmente sería más difícil la integración. Y políticamente, también. Compartimos una forma de hacer. Y la cercanía física permite compartir las sedes centrales entre Terrassa, Sabadell y Manlleu. No se nos pasa por la cabeza crear una nueva sede. El domicilio social sí estará en un lugar neutral, que no puede ser Barcelona. Además, entre 2010 y 2012, hasta que toque renovar órganos, se prevé que los consejos se reúnan en Manlleu, Terrassa y Sabadell, y que funcionen con los mismos integrantes.

P. A medio plazo, cuando Enric Mata se jubile, usted se perfila como primer ejecutivo.

R. Podría tener sentido común. Pero no hemos hablado sobre el tema. No hay nada decidido. Lo importante es el trabajo por hacer. Creamos un proyecto desde la iniciativa privada. No ha habido presiones de la Generalitat o del Banco de España. Y crearemos una entidad con capacidad de asumir proyectos de mayor envergadura. También ganaremos visibilidad. Hoy, con 40 oficinas en Barcelona y otras 30 y pico de Caixa Terrassa y otras de Manlleu, no se nos ve. Pero cuando sumemos 100, se nos notará. Y eso, en distintos mercados. Pero en Sabadell, Manlleu y Terrassa, las marcas deben permanececer. Como los consejos para la obra social.

P. ¿Unión de Cajas Catalanas es la marca?

R. Puede ser una denominación administrativa, pero no comercial. Debemos buscar un nombre corto y atractivo.

P. ¿Bastarán 350 millones para costear la integración?

R. Eso, en el peor de los escenarios. Depende de cómo se haga la integración. Puede que necesitemos menos. Hablamos de un excedente de oficinas del 15% o el 20%, pero es muy aproximado. Falta por ver qué hacemos una por una. Hay sucursales próximas, pero algunas pueden especializarse en banca de empresas. Y personal que podría sobrar puede reciclarse y vender seguros. En todo caso, un excedente de 350 empleados puede resolverse con prejubilaciones.

P. ¿Qué pasará con sus negocios aseguradores?

R. Puede pasar que Zurich, que tiene el 50% de nuestro negocio, se quede con el 50% de negocio que Terrassa tiene con Aegon y Reale o al revés. O que se lo quedara un tercero. O que lo recompráramos todo. Según qué ocurra, el coste será distinto. Preferiría tener a un socio del sector, tras la buena experiencia con Zurich.

P. ¿Ahora ve que se apoyaron demasiado en el ladrillo?

R. El crédito hipotecario fue motor del crecimiento. La parte vinculada al inmobiliario es parecida en los tres casos, está en la media, entre el 15% y el 20%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 25 de julio de 2009