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La nueva financiación autonómica

CiU se pierde en un mar de cifras

Los nacionalistas han dado una decena de cantidades en tres años

Los socios del tripartito se han esforzado -con la única excepción de Esquerra Republicana esta última semana- en esquivar durante todo el proceso negociador las cifras de ingresos extras que el nuevo modelo de financiación debería aportar a Cataluña. "La cuantía es importante, pero lo es mucho más el modelo", no se ha cansado de argumentar el Gobierno catalán, muy especialmente el consejero Antoni Castells. Dicen los que saben de esto que es verdad. Como no es menos cierto que es también la mejor manera de no dar pistas a la otra parte -en este caso al Gobierno central-, pillarse los dedos o que descubran que vas de farol.

Esto es lo que le ha sucedido a Convergència i Unió (CiU), que desde que su presidente, Artur Mas, alardeó de pactar el Estatuto con José Luis Rodríguez Zapatero en La Moncloa, en enero de 2006, ha dado una decena de cifras. El abanico va desde 2.500 a 9.000 millones de euros (véase el cuadro adjunto).

ERC se aferra a las estimaciones de las Cámaras de Comercio de Cataluña

El problema es saber qué cuantía es la buena, y lo preocupante, que la federación nacionalista parece no haber aprendido la lección. En 2001, cuando pactó el modelo aún vigente con el PP, proyectó una ganancia, entre el nuevo sistema y el anterior, de 4.640 millones de euros en cinco ejercicios (2002-2006). Pero la realidad, según el Departamento de Economía, ahora en manos socialistas, ha sido otra: 1.812 millones de euros en este lustro, que alcanzan los 2.125 si se suma 2007, el último ejercicio liquidado, pero sobre el que CiU no hizo ninguna previsión.

La federación nacionalista pretende conseguir en un año 5.000 millones de euros, más de lo que ha dado el último modelo que pactó. O quizá no, puede que pida más o también menos. Ésta es su última cifra, la que defendió hasta ayer. Pero hace sólo tres meses, en abril, sugirió otra: reducir a la mitad el déficit fiscal de Cataluña con el Gobierno central, lo que supondría entre 8.000 y 9.000 millones de euros extras. Aunque, bueno, en febrero de 2008 aseguró que para acabar con el "expolio fiscal", Cataluña debería obtener 5.200 millones.

La última cifra en la que parece haberse plantado CiU -los 5.000 millones- se acerca al guarismo que dio en diciembre, cuando puso encima de la mesa 5.630 millones. El cálculo tenía en cuenta lo que daría la nueva cesta de impuestos del Estatuto (el 50% del IRPF y el IVA, y el 58% de impuestos especiales).

Pero es el doble de la estimada por los dirigentes de CiU en octubre de 2008, tras conocer los Presupuestos Generales del Estado. Y nada tiene que ver con la se desprende de la propuesta que entregó en septiembre al Gobierno catalán, en aras de un supuesto frente común catalán: 7.000 millones. En fin...

La cifra a la que se aferra ERC para dar el , 3.800 millones, es la estimada por el Consejo de Cámaras de Comercio de Cataluña hace justo un año, aunque cuando se empezó a descubrir la profundidad del pozo en que se ha metido la economía, amagó con la mitad en el primer año de aplicación del modelo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de julio de 2009