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Reportaje:Alerta sanitaria

Malos recuerdos de España

El padre de Dalila murió hace cinco años en un accidente en Cataluña - El cuerpo de la mujer llega hoy a Marruecos

El cuerpo de Dalila llega hoy a Marruecos. La acompaña en el avión su marido Mohamed, español, de origen marroquí. La joven de 20 años fallecida por la nueva gripe el pasado martes será enterrada en su pueblo, Mdiq (al que los españoles siguen llamando Rincón). El resto de la familia española emprendió ayer el viaje desde Madrid por carretera para acudir al entierro de la chica.

Aziza, la madre de Dalila, apenas llegó a tiempo para ver con vida a su hija. La mujer, que vive en Mdiq (a 20 kilómetros de Ceuta), viajó a Madrid cuando la situación de la joven se agravó. Ahora vuelve a Marruecos para enterrarla. No guarda buenos recuerdos de España. Cuenta que hace cinco años su esposo, prejubilado de las fuerzas armadas marroquíes, falleció en un accidente laboral en Cataluña.

Dalila había llegado a España hace un año y medio, nada más casarse con su esposo, Mohamed, de 21 años. Los dos estaban muy ilusionados. Vivían en Moratalaz, en casa de la madre de él. De momento no podían permitirse una casa para ellos solos. Mohamed, después un par de años trabajando en Málaga en una fábrica de Pladur, estaba en paro. Ella tampoco trabajaba. Había hecho un curso de peluquería, "pero sólo para peinar a sus hermanas, a su madre...", cuenta Mohamed. Él estaba enseñándole español. Ella le enseñaba el árabe dialectal.

Dalila se pasaba el día en casa. Su esposo cuenta que le encantaba cambiar los muebles de su cuarto de sitio. Muchos días, al llegar, se encontraba una habitación totalmente distinta. También le encantaba ir a Fuenlabrada los fines de semana. Muchas veces dormían allí, en casa del tío de Mohamed. La esposa de éste y la joven eran muy amigas. Fue allí donde acudió por segunda vez al hospital.

Desde que se enteró de que estaba embarazada, en enero, estaba contentísima. Acababan de llegar de los festejos que celebraron por su boda en su pueblo y estaban eufóricos. "Queríamos tener un niño jóvenes, para que creciera con nosotros", cuenta Mohamed. Ryan, que nació con 28 semanas, sí ha sobrevivido. Se encuentra en la unidad de cuidados intensivos neonatales del Hospital Gregorio Marañón, el mismo donde falleció su madre que no pudo conocerle.

"Es una desgracia. Era una chica muy alegre. Siempre contenta. Muy sana", asegura Hafida, la madre de Mohamed. Cuenta que en Marruecos espera al cuerpo gran parte de la familia. También varios integrantes del equipo olímpico marroquí que conocían a Dalila. La joven había competido en 1.500 metros valla en varias carreras en países como Suráfrica o Qatar. "Todos están muy tristes. Nadie sabe qué es lo que ha podido pasar a alguien tan sano como ella", se lamenta Habida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de julio de 2009