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Crítica:

Amar en tiempos de Sarkozy

Aunque el título remita a la neolengua elíptica de la generación Messenger, LOL, segundo largometraje en solitario de Lisa Azuelos -hija de Marie Laforêt-, demuestra que, en el terreno de la ficción sobre los desvelos de la adolescencia, algo ha tenido que cambiar para que todo siga,quizás desesperantemente, igual. LOL es una manifestación contemporánea de algo tan viejo como la ficción rosa diseñada a medida de la edad del pavo. No obstante, hay que decir algo en su descargo: es uno de esos muy competentes productos comerciales que el cine francés factura con envidiable constancia, logra manejar su material esquivando tremendismos y moralejas -en este sentido, es la antítesis de Mentiras y gordas- y tiene una facilidad para el registro naturalista que revela que algo -aunque sea sólo una chispa- de la herencia de la nouvelle vague ha llegado incluso a un producto tan inequívocamente de consumo como éste.

LOL

Dirección: Lisa Azuelos.

Intérpretes: Sophie Marceau, Christa Theret, Jérémy Kapone, Marion Chabassol, Lou Lesage.

Género: comedia. Francia, 2008.

Duración: 103 minutos.

LOL, que a ratos parece la respuesta multiplex a la La clase, de Laurence Cantet, podría aceptar el título alternativo de La fiesta, 28 años después; dirigida por Claude Pinoteau, La fiesta (1980) capturaba el tránsito adolescente de una chica interpretada por la misma Sophie Marceau que aquí da vida a la madre infructuosamente empeñada en ser la mejor amiga de su hija en perpleja pubertad. Como ocurría en Espías en la sombra, la sola presencia de la Marceau hace que la película parezca menos chorra de lo que, en el fondo, es.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 26 de junio de 2009