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"Internet informa y también intoxica"

Iñaki Gabilondo alerta de los riesgos del nuevo sistema de comunicación

Internet está aquí y ha venido para quedarse. Va a poner "patas arriba" el mundo de la comunicación, pero no desplazará a los sectores informativos tradicionales (prensa, radio o televisón) porque "los medios siempre han sido complementarios". Así lo percibe el periodista Iñaki Gabilondo, consciente de la atención mediática que suscita cotidianamente Internet. Se ha visto en Irán, donde los internautas "han burlado los tradicionales mecanismos de la censura" lanzado al ciberespacio, a través de redes sociales como Twitter, imágenes de las protestas callejeras cuestionando la limpieza electoral.

Pero estas bondades tienen su contrapunto. Gabilondo alerta enérgicamente de los peligros que entraña la Red. "La información no viene avalada por nadie. Es la no indentificación del mensajero. Internet ofrece mucha información pero también abre un camino a la insolvencia y la intoxicación". El periodista, que actualmente presenta el noticiario nocturno de Cuatro, advierte de que para un profesional de la información "es imprescindible saber quién te habla". Pero en Internet, el llamado periodismo ciudadano es, por definición, ignoto. "Nos habla un ser anónimo que no se sabe si está pagado o subvencionado. Y cuando no sé quién me está diciendo las cosas me pongo muy nervioso".

"Nos habla un ser anónimo que no se sabe si está pagado o subvencionado"

Gabilondo aprovechó ayer la presentación del libro Verdades como puños (editorial Aguilar) para reflexionar junto al periodista Joaquín Estefanía sobre el mundo del periodismo -"el primer borrador de la historia", según definición de Estefanía- la política, la economía y, en general, la vida. El libro es una compilación de las entradillas con las que arranca cada noche el informativo Noticias Cuatro, breves y certeros análisis de la actualidad durante los dos últimos años. Verdades como puños se abre con Carlos Alonso Palate, muerto en el atentado de la T4, y concluye con los vuelos de la CIA a Guantánamo.

Tras más de 40 años en la arena informativa, Gabilondo se declaró cada vez más "escéptico" y "cáustico" con el periodismo y también con la política, dos, las dos únicas instituciones que se dedican al "suicidio de su propia actividad". Y criticó la cada vez más extendida tendencia a opinar en los medios "sin la previa necesidad de formación". Aunque también las empresas tienen su parte de responsabilidad. Para Gabilondo, más que saber lo que tenemos que contar, lo que preocupa a las empresas es contar oyentes, lectores o espectadores. Y todo porque "ahora no se debate sobre el contenido del periodismo sino sobre la industria y la tecnología del periodismo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de junio de 2009