Caso Helena Jubany: descartado el principal sospechoso del crimen como autor de los anónimos que recibió la joven
El juez da cinco días a la familia para que presente alegaciones


Las pruebas caligráficas han descartado que Santi Laiglesia, el principal sospechoso del crimen de Helena Jubany, fuese autor de los anónimos que recibió la joven unos meses antes de ser asesinada. La Policía Nacional ha analizado dos muestras de escritura para determinar si podía corresponder con Laiglesia: en el primero no hay suficientes elementos para establecer la autoría, y en segundo considera que no han sido escritos por Laiglesia.
La prueba es una de las últimas solicitadas por la acusación particular que representa la famiila de Helena Jubany, asesinada en diciembre de 2001, cuando tenía 27 años. El caso ha sufrido diversos giros judiciales, a lo largo de casi 25 años de instrucción. El último fue el encarcelamiento preventivo, el pasado mes de noviembre, de Santi Laiglesia, después de que se hallase su ADN en la ropa de la joven. Laiglesia quedó en libertad 41 días más tarde, gracias a un recurso de su abogado en el que mantiene su inocencia.
El juzgado también ha dado cinco días a la familia Jubany para que se posicione sobre si desea solicitar que se practique alguna prueba más, antes de cerrar la instrucción y dejar el caso ya listo para que finalmente pueda juzgarse. El abogado de los Jubany, Benet Salellas, ya ha aclarado que no pedirán nada más, y que desean cuanto antes presentar su escrito de acusación.
En la causa están actualmente investigadas dos personas: Santi Laiglesia, y también Xavi Jiménez. En el caso de Jiménez, sí existe una pericial que le atribuye parte de la autoría de los dos anónimos que recibió Jubany en los meses de septiembre y octubre de 2001. Se trataban de escritos aparentemente inofensivos, que animaban a una especie de adivinanza para descubrir al autor o autores. También contenían bebidas: el primero, una horchata, y el segundo, un zumo de melocotón, que Jubany se bebió y la sumió en un estado de somnolencia. La joven mandó a analizar los restos y descubrió que contenía benzodiacepinas.
La misma droga que el forense halló en su cuerpo después de caer de la azotea de una vivienda en Sabadell. La joven “debía estar necesariamente en un estado de sueño o coma” cuando la arrojaron al vacío, según sostuvo la autopsia. Jubany no vivía en el edificio en el que fue encontrada muerta, pero allí sí residía Montse Careta -que fue encarcelada en 2002 y se suicidó en prisión-, que era pareja de Santi Laiglesia, y compañera de la Unión Excursionista de Sabadell (UES) de Jubany.
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