EE UU presiona a Israel para que acabe con los asentamientos

La ONU critica duramente el ataque israelí a sus instalaciones en Gaza

Yolanda Monge|Agencias
Washington / Nueva York - 05 may 2009 - 22:00 UTC

Antes de pronunciar su discurso, el vicepresidente ya advirtió de que lo que la audiencia estaba a punto de escuchar no iba a ser de su agrado. "No les van a gustar mis palabras", comenzó a decir Joe Biden ante el Comité de Acción Política Israel-EE UU (AIPAC, en sus siglas en inglés). "No construyan más asentamientos, desmantelen los ya existentes y permitan a los palestinos libertad de movimiento". En definitiva, el vicepresidente de Estados Unidos presionó ayer -en casa del principal lobby proisraelí en Washington- al Estado de Israel para que apoye una solución de dos Estados para el conflicto con los palestinos.

"Israel tiene que trabajar en una solución que se resuma en dos Estados", insistió Biden, sin excluir a los palestinos de sus propias responsabilidades al recordarles que debían cumplir con las obligaciones establecidas en la llamada Hoja de Ruta y responder con "gestos significativos". "Ha llegado el momento de que los Estados árabes den pruebas tanto a los líderes de Israel como a su pueblo de que la promesa del fin del aislamiento de Israel en la región es real y auténtica", declaró Biden. Un día antes, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se había unido a la conferencia del AIPAC vía satélite desde Jerusalén y aseguró que su Gobierno está preparado para retomar las conversaciones de paz con los palestinos. "Cuanto antes mejor", dijo Netanyahu, quien describió una "vía triple" de aproximación al conflicto con una estrategia política, económica y de seguridad que dé solución a una crisis que dura décadas.

Biden pide a la comunidad judía apoyar la solución de dos Estados

A su vez, el presidente israelí, Simón Peres, que se encuentra de visita en Washington, declaró tras reunirse con su homólogo, Barack Obama, que los esfuerzos de diálogo de EE UU con Irán podría ser "lo mejor de todo" si tienen éxito.

A la presión ejercida por Washington, se añadió la procedente de Naciones Unidas. El organismo criticó duramente la actuación israelí durante la ofensiva lanzada contra Gaza en diciembre del año pasado. La comisión nombrada por el director general de la ONU, Ban Ki-moon, para investigar sobre nueve de los más polémicos bombardeos que azotaron la franja -contra escuelas e instalaciones de la propia ONU, convoy de ayuda humanitaria, etc.- concluyó que Israel fue responsable de seis de ellos.

Entre otras conclusiones, la investigación rechazó la alegación israelí de que milicianos de Hamás estuvieran disparando desde la escuela de Yabalia, que hospedaba instalaciones ONU y cuyo bombardeo el 6 de enero pasado causó más de 40 víctimas mortales, y también desde la sede del organismo en Gaza, que fue atacada el día 15. La comisión también criticó la utilización por parte de Israel de bombas al fósforo blanco, que indica un "imprudente menosprecio" por la seguridad de los civiles.

El informe recomienda que la ONU busque "el reconocimiento formal" por parte de Israel de que sus alegaciones acerca de los presuntos disparos palestinos que justificaron sus bombardeos eran "falsas". También se recomienda que la ONU exija compensación por los daños sufridos.

Israel criticó el informe, al considerarlo "tendencioso y totalmente desequilibrado", según el Ministerio de Asuntos Exteriores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 05 de mayo de 2009.

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