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Editorial:

Hasta final de año

El FMI augura recesión para todo 2009 y una crisis en España que duplica la cifra del Gobierno

Durante todo este año el mundo seguirá inmerso en la "más dramática recesión" desde la II Guerra Mundial. Pero a final del ejercicio empezará a verse la luz y en 2010 revelará una recuperación, aunque demasiado lenta. Ésta es la profecía del pesimista informe anual de primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI), presentado ayer.

El esperado diagnóstico pone un serio contrapunto a los mensajes de la Reserva Federal y el Gobierno de EE UU, que hacían hincapié en algunos síntomas (consumo, evolución de los resultados de los principales bancos) demostrativos de que la recesión, aunque se siga agravando, lo hace a menor velocidad que antes.

El FMI estima que la caída de las economías avanzadas en el último trimestre de 2008 alcanzó nada menos que un 7,5%, y que en el primero de este año el ritmo ha sido parecido. En consonancia con ello, predice un decrecimiento de la economía mundial en 2009 de un 1,3%, mientras que en enero todavía estimaba un aumento del 0,5%. Sólo en 2010 se volverá al crecimiento: de un 1,9%, mientras que hace tres meses previó mucho más, el 3%, ese mínimo que permite crecer a los emergentes a las tasas más fuertes que les son indispensables. La continuación de la crisis bancaria, los malos signos sobre el comercio mundial, el contagio de la crisis a países emergentes (a toda América Latina) y el doblemente peor pronóstico para la zona euro dibujan un panorama que no debe permitir "complacencias" de ningún género.

También para España la previsión es mucho peor que la anterior: caerá este año un 3%, en vez del previsto 1,7%, y un 0,7% en 2010. Son cálculos casi idénticos a los manejados por el Banco de España, que casi duplican a los últimos del Gobierno (caída del 1,6%). Lo peor es que el paro ascendería al 17,7% en 2009 (16% según el Gobierno) y al 19,3% en 2010. La barrera de los cuatro millones de parados podrá pues superarse con creces.

Que la evolución de la economía española vaya a ser menos mala que la alemana (-5,6%), italiana (-4,4%), británica (-4,1%) e igual que la francesa (-3%) apenas sirve de consuelo. Todas ellas muestran mayor capacidad de recuperación, aupadas en una mejor competitividad. Mientras que el paro es aquí más dramático. Ni el Gobierno ni los agentes económicos y sociales pueden perder un minuto más.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de abril de 2009