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Patinazo en el Rijksmuseum

JP Morgan exige la devolución de un cuadro que un rico holandés le dio como aval antes de venderlo al museo

El Rijksmuseum de Ámsterdam vivió ayer una de las jornadas más agitadas que se recuerdan en la sede de la colección nacional de arte. Y no fue por las obras de remodelación, que suman un nuevo retraso y se prolongarán en principio hasta 2012. El problema era el origen de uno de sus cuadros, Recodo del Herengracht, pintado en 1672 por el artista holandés Gerrit Adriaensz Berckheyde.

Comprado el pasado año a su dueño, Louis Reijtenbagh, un antiguo médico de cabecera holandés que ha labrado una fortuna invirtiendo en Bolsa, la tela puede convertirse en víctima colateral de la crisis financiera. Con problemas de liquidez, el millonario omitió explicar al museo que figuraba ya como garantía del préstamo de 23 millones de dólares que le había concedido el banco estadounidense JP Morgan Chase. También el grupo Crédit Suisse busca al holandés por una presunta malversación de 340 millones de dólares usados para financiar inversiones familiares.

El antiguo dueño es un médico que hizo una fortuna invirtiendo en Bolsa

El Rijksmuseum, que considera única la obra adquirida, ha abierto una investigación para saber si obró adecuadamente. La urgencia mostrada por sus responsables es explicable. La operación fue muy costosa, aunque no ha trascendido a cuánto ascendió. Sólo que la multinacional petrolera Shell donó al Estado 1,5 millones de euros, y la Lotería Nacional otra suma sin especificar. "Como todas las compras para el Estado holandés, que es el dueño del Rijksmuseum, los contratos siguen un procedimiento estricto. Creemos ser los dueños legítimos del cuadro, si bien es cierto que el banco JP Morgan Chase dice que también lo es. Aquí no han llamado todavía, pero estamos en contacto con todas las partes. Lógicamente, el dueño aseguró que estaba libre de reclamaciones", dijo ayer Taco Dibbits, director de la colección del museo, tratando de poner al mal tiempo buena cara. "Confiamos en que el cuadro [que ahora se exhibe en una exposición temporal en la National Gallery de Washington] regresará a nuestras paredes pronto. Piense que en cuanto entra en la colección estatal, el valor del cuadro es imposible de cuantificar". Afirmación que sólo añade mordiente a la peripecia vital de un facultativo con olfato de negociante.

Hijo de un granjero, Louis Reijtenbagh, de 62 años, es una de las 50 personas más ricas de Holanda, según la revista especializada Quote. Su fortuna se estima en 590 millones de euros. Su biografía le describe como un médico de familia y cardiólogo que gestiona, con dos hijos, un grupo inversor con enlaces en Bélgica, Mónaco, Luxemburgo y Nueva York que ahora estaría en apuros. Y con problemas de memoria, si se atiende a las demandas bancarias, que le recuerdan su obligación de no tocar una colección de arte cedida a cambio de los préstamos reclamados.

El revuelo causado por la compra casi ha oscurecido la pintura misma, que reproduce uno de los canales más señoriales de Ámsterdam. Gerrit Berckheyde, que estudió con Frans Hals, trabajó en Alemania, y se especializó en escenas ciudadanas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 18 de abril de 2009