Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

La auténtica revolución del 3D

'Monstruos contra alienígenas' muestra el futuro del cine contra la piratería

Lo de Monstruos contra alienígenas no es un estreno. Es una revolución cuya meta es recuperar la ilusión del espectador. Volver al nacimiento del cine, a sus primeras palabras, a sus primeros colores. Eso, además de hacer dinero. Y el primer estreno de DreamWorks generado desde sus orígenes en 3D estereoscópico ha cumplido, con una taquilla de 44,88 millones de euros (59,3 millones de dólares) en su primer fin de semana -el pasado-, de los que 24,6 millones de euros salieron de las proyecciones en 3D. Un 56% de su taquilla en el 28% de las salas (bien es cierto que esas entradas son más caras). Un negociazo que tiene a Jeffrey Katzenberg, al frente de DreamWorks, con sonrisa de oreja a oreja y que fue la comidilla del ShoWest -celebrado esta semana en Las Vegas-, la principal reunión de estudios y exhibidores en Estados Unidos. "Es la nueva generación. El 3D volverá a hacer del cine esa experiencia singular que fue en su día", reiteró el visionario.

Nadie como Katzenberg ha puesto tanto detrás de la revolución estereoscópica. Grandes nombres como James Cameron (Avatar), Robert Zemeckis (A Christmas Carol), Jerry Bruckheimer (G-Force) o Peter Jackson y Steven Spielberg (la trilogía de Tintín) trabajan en la próxima cartelera en 3D. Y otros como John Lasseter o George Lucas, pioneros en el medio, preparan el paso de sus mejores obras en 2D (Toy story y La guerra de las galaxias, respectivamente) al 3D. Como recuerdan en Paramount, distribuidores de Monstruos contra alienígenas, "Katzenberg lleva un año calentando a exhibidores, periodistas y público por todo el mundo. Y calienta muy bien".

Una cosa es proclamar las glorias y otra demostrar el éxito. En Estados Unidos, Monstruos contra alienígenas se estrenó en 7.000 pantallas, de las que 2.000 fueron en 3D. En España, el número es muy inferior, 537, de las que 84 son en 3D (y tres copias para IMAX), aunque el crecimiento es igual de vertiginoso: desde el pasado noviembre se han sumado 50 nuevas salas en 3D.

Toda revolución tiene un precio. Para el estudio el coste se eleva en un 10% por película. Hay que añadir, en EE UU, 756.000 euros más en gafas, 15.000 euros por sala que cuesta el sistema 3D, siempre y cuando la sala ya sea digital (si no, hay que sumar otros 57.000 euros). Para el espectador, el precio de la entrada se incrementa hasta 5 dólares más (3,78 euros), un 30%. En España subirán de tres a cuatro euros las entradas.

¿Todo para qué? Para un aumento en la taquilla que el copresidente de los estudios Fox, Jim Gianopulos, cifra en 756.830.394 euros anuales, y una experiencia imposible de reproducir en el hogar para el espectador.

El pastel es apetecible, aunque la crisis afecta a todos. Katzenberg esperaba contar con 4.000 salas en EE UU con el nuevo sistema de proyección y sólo tuvo la mitad. La prometida línea de crédito para ayudar a las principales cadenas de exhibidores (AMC, Cinemark y Regal) no se espera hasta junio. Como indica Raúl Cabrera, responsable de marketing de Cinesa, la cadena española con más salas en 3D, los acuerdos entre los exhibidores y los grandes estudios "están vivos", pero "no completamente cerrados". Fox ya ha insinuado que no serán ellos los que paguen por las gafas.

Hay más dudas. La taquilla de Monstruos contra alienígenas está muy por debajo de los 50 millones de euros de la primera La edad de hielo. Y las salas 3D se llenan tres y cuatro veces más que las normales... ¿hasta que se pase la novedad? ¿Hasta que lleguen títulos mediocres? Katzenberg también lo dijo: "La única contrariedad del 3D es que no puede mejorar una peli mala".

Al final, quien lleva la verdadera voz cantante en esta revolución no es Katzenberg, sino la industria del porno. Tocados por Internet, son los únicos que buscan cómo adaptar este formato a la televisión. Un negocio -la pequeña pantalla- que, según Mitsubishi, Panasonic y Samsung, puede dar unos 12.000 millones de euros en la próxima década.En España, de las 537 copias habrá 84 en el formato tridimensional

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de abril de 2009