Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Cumbre de Londres | Las reclamaciones de Europa

Un muerto, heridos y 20 detenidos en protestas antiglobalización

La City de Londres, centro financiero de la capital británica, se erigió ayer en el agitado epicentro de las manifestaciones organizadas por activistas antiglobalización, ecologistas, anarquistas y contrarios a la guerra en la víspera de la cumbre del G-20.

Un hombre murió después de que la policía le encontrara tirado en el suelo, inconsciente, en una calle próxima al Banco de Inglaterra, en ese momento (las 18.30, hora local) llena de manifestantes. En la madrugada de ayer no se sabía si participaba en las protestas ni qué motivó su muerte. Varios agentes trasladaron al hombre a una zona acordonada para reanimarlo, porque los manifestantes les lanzaban botellas. Murió en un hospital cercano. Una fuente policial dijo a Reuters que el hombre falleció debido a un problema médico, a la espera de los resultados de la autopsia. En ese mismo escenario, el barrio financiero londinense, una veintena de participantes fueron detenidos tras protagonizar violentos enfrentamientos con las fuerzas policiales que, junto al asalto de una sede bancaria, acabaron por romper el inicial ambiente pacífico de la protesta.

Al grito de "abolición del dinero" y "muerte a los banqueros", unos 5.000 activistas aglutinados bajo la bandera G20 Meltdown (referencia a la catástrofe resultante de la fusión de un reactor nuclear) intentaron romper el fuerte cerco policial en la Square Mail, zona privilegiada de los bancos, compañías de seguros y otras entidades financieras, algunas de ellas parapetadas ayer con tablones de madera.

Los protagonistas de una procesión de los cuatro jinetes del Apocalipsis, en su versión de cartón, apenas rozaron la sede del Banco de Inglaterra, pero el cercano edificio del Royal Bank of Scotland -entidad rescatada por el Estado británico- fue objeto del asalto de un grupo que rompió numerosas ventanas e incluso logró coronar su tejado. En la misma zona, los agentes retuvieron a los ocupantes de un vehículo militar blindado -similar a los Saracen utilizados en Irlanda del Norte- ataviados con falsos uniformes de la policía.

Muchos trabajadores de la City no acudieron ayer al trabajo, y quienes lo hicieron tuvieron que prescindir del traje y la corbata para evitar llamar la atención, en una jornada bautizada por los grupos antisistema como el Día Financiero de los Inocentes. Pese a las advertencias policiales, los ejecutivos no han sido capaces de dejar de leer Financial Times, "Se les veía de lejos", explica un abogado español que trabaja en la City. "Parecía de broma, ver a los ejecutivos vestidos con sudaderas con capucha", decía, según informa Antía Castedo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de abril de 2009