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El plan de estímulo abre una brecha entre los gobernadores republicanos

Schwarzenegger: "La gente quiere que nos pongamos en marcha, no ideología"

El plan de estímulo económico de Barack Obama abrió una brecha entre los gobernadores republicanos que se ha consumado tras su reunión anual, el pasado fin de semana en Washington, y que amenaza con reproducirse en el conjunto del partido de la oposición estadounidense. Frente al plan se han situado aquéllos que consideran que éste obligará a corto plazo a fuertes subidas de impuestos para su financiación. A favor están los que creen que hay que actuar con urgencia y que, en las dramáticas circunstancias actuales, hay que seguir las propuestas del presidente del país.

"Hay un líder nacional, su nombre es Barack Obama", ha dicho Charlie Crist, gobernador republicano de Florida. "Creo que es el momento de ejercer el bipartidismo. O mejor aún, de no ser partidistas en absoluto", apuntó Crist, quien hizo campaña en Florida junto al presidente a favor del plan de más de 787.000 millones de dólares (617.545 millones de euros).

El Estado de Luisiana amaga con rechazar el dinero de Washington

En la misma sintonía se encuentra Arnold Schwarzenegger, gobernador de California, para quien ha llegado el momento de dejar a un lado la ideología. "A pesar de que vaya en contra de tus principios o filosofía, la gente quiere ver cómo nos ponemos en marcha y no cómo nos quedamos atascados en la ideología", ha declarado el gobernador.

Si Schwarzenegger y Crist, los gobernadores de dos de los mayores Estados del país, son la cara colaboradora y amable de los republicanos con la que cuenta Obama, Mark Sanford (Carolina del Sur) y Bobby Jindal (Luisiana) son los que encabezan el rechazo al plan de estímulo. Su oposición es tan drástica que han amenazado con renunciar al dinero que les correspondería a sus Estados como parte de la ley de reactivación económica. Según ellos, los Estados se verían obligados a elevar los impuestos para compensar la falta de recursos cuando el dinero del plan de estímulo se acabe. "No creo que la forma de salir de la crisis sea pedir más dinero y gravar la economía con más impuestos", dijo Jindal, un posible candidato presidencial en 2012. "Con préstamos de dinero federal lo único que se hace es demorar lo inevitable".

"Cuando nos dicen que hay que crear un número X de puestos de trabajo porque Washington así lo ha decidido, parece que estuviéramos en los tiempos soviéticos de Stalin", declaró Sanford en la cadena Fox. "Ésa no es la manera de crear empleo", añadió, mientras insistía en su intención de no aceptar el dinero de las arcas del Estado.

"Yo me quedo sus dólares", se apresuró a decir Jennifer Granholm, gobernadora demócrata de Michigan, donde la crisis del automóvil ha catapultado el índice de paro hasta el 10,6%, el más alto del país. "Estamos hablando de gente real que ha perdido su empleo no por su culpa, sino debido a la recesión. Gente que necesita que les ayudemos a poner comida en la mesa", declaró Granholm.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de febrero de 2009