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Los ecologistas denuncian la paralización del plan del Júcar

Exigen a las Administraciones que actúen para detener la degradación del río

El nuevo plan hidrológico del Júcar está atascado y acumula meses de retraso. Falta voluntad política para sacar adelante un documento que debe recuperar la salud ambiental del principal río de la Comunidad Valenciana, garantizar la sostenibilidad de las aguas subterráneas adscritas a su sistema y de L'Albufera, además de fijar caudales ecológicos y medidas contra la sobreexplotación de los recursos. Entidades ciudadanas, ecologistas y sindicales de Valencia y de Castilla-La Mancha unieron ayer su voz para denunciar esta situación de "paralización" en la elaboración del nuevo plan y exigir a todas las administraciones implicadas que "ejerzan de manera urgente la responsabilidad pública que tienen encomendada y resuelvan este asunto", según la declaración conjunta presentada ayer.

La directiva marco del agua de la Unión Europea exige que a finales de este año se aprueben los nuevos planes hidrológicos, y el del Júcar es el que acumula más retraso. El principal escollo para la redacción del plan es la delimitación de las competencias estatales y autonómicas sobre los ríos de la cuenca del Júcar, que abarca varias comunidades y un extenso territorio entre el Sénia y el Segura. Una sentencia del Tribunal Supremo exige desde noviembre de 2004 que la Generalitat asuma la gestión de los ríos internos, los que nacen y mueren en su territorio, de modo que en manos del Estado sólo queden aquellos que atraviesan más de una comunidad autónoma, como el Júcar y el Turia. El Consell, sin embargo, se ha resistido a asumir sus ríos, a pesar de que esa competencia se incluyó en el Estatut, y aún no ha fijado definitivamente su posición sobre el traspaso, al menos públicamente.

Eso sí, insiste en que quiere que se mantenga "la unidad de la cuenca", con una planificación similar a la actual, una pretensión que choca con la exigencia de Castilla-La Mancha de que se desgajen los ríos valencianos. Con esta desvinculación, las instituciones y regantes castellanomanchegos ganarían peso en los órganos de gestión del Júcar.

Sin los límites de la cuenca definidos, el plan del Júcar no puede avanzar, criticaron las asociaciones firmantes -Xúquer Viu, Ecologistas en Acción de Valencia y Albacete, Acció Ecologista, WWF/Adena, Seo Birdlife, la Fundación Nueva Cultura del Agua, Comisiones Obreras y la Asociación por la Conservación de los Ecosistemas de la Manchuela-, que exigieron que el Gobierno y la Generalitat resuelvan este conflicto. "El plan lleva más de un año de retraso", criticó Graciela Ferrer, de Xúquer Viu, quien recordó que España tiene abierto un proceso de infracción en Bruselas en relación con el retraso en aplicar la directiva marco. "La situación puede redundar en la permanencia de situaciones abusivas en el uso de los recursos hídricos, pues en el actual plan sigue habiendo actuaciones que provocan el deterioro ecológico de las masas de agua", abundó Francesc Larroca, de la Fundación Nueva Cultura del Agua, informa Europa Press.

Paco Sanz, de Xúquer Viu, incidió en las medidas de protección de ríos y acuíferos que debe incluir el plan del Júcar a juicio de las entidades firmantes de la declaración, también presentes en la mesa de participación de la Confederación Hidrográfica del Júcar para elaborar el documento. Una de las prioridades es la declaración de sobreexplotación del acuífero de La Mancha, que debe aportar caudales al Júcar. Los ecologistas estudian denunciar la situación de este acuífero ante las autoridades europeas. Los caudales ecológicos también figuran entre las medidas ineludibles para recuperar el Júcar y otros ríos de la cuenca, así como los objetivos de calidad del agua y la revisión de las demandas urbanas y agrícolas para ajustarlas a las "necesidades reales", en equilibrio con los recursos disponibles, destacó Sanz.

La declaración conjunta, que se presentó simultáneamente en Valencia y Albacete, también exige la participación pública "real y efectiva" en el proceso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de enero de 2009