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50.000 personas exigen el fin de los bombardeos israelíes contra Gaza

Los manifestantes reclaman que se respeten los derechos de los palestinos

Cuando en Barcelona una manifestación pone a rebosar la Via Laietana y en la plaza de Sant Jaume hay que leer el manifiesto varias veces, se trata de una gran manifestación. La de ayer contra la ofensiva israelí en Gaza lo fue. Organizada por la Plataforma Aturem la Guerra -nacida durante las movilizaciones contra la invasión de Irak en 2003-, la Comunidad Palestina en Catalunya y la campaña Con Palestina en el Corazón, congregó a decenas de miles de personas -100.000 según los convocantes, 30.000 según la Guardia Urbana y 50.000 según cálculos de este diario- bajo el lema Paremos la masacre en Gaza. Boicoteo a Israel.

Familias enteras con abuelos, hijos y nietos; colectivos y asociaciones de todo tipo; los principales sindicatos, y muchos, muchísimos inmigrantes de origen árabe y musulmanes participaron en la protesta coreando consignas como "¡Israel, terrorista; Palestina, libre!", "¡Hitler no ha muerto, vive en Israel!" y "¡paremos la guerra!". Entre las pancartas, versiones de lemas de plena actualidad. Triunfaron el "Gaza, yes we can" y los zapatos atados de largos palos. También había pancartas con imágenes de prensa sobe lo que está ocurriendo en Palestina y muchos muñecos ensangrentados.

A la protesta acudieron musulmanes de toda Cataluña

Los convocantes piden que se acabe el comercio de armas con Israel

Al centro de Barcelona llegaron para manifestarse musulmanes de toda Cataluña. "Todos somos Gaza", rezaba en árabe una pancarta casera elaborada por unas chicas de Manresa. "¡Boicoteo a los productos de Israel!" y "¡Gaza es la prisión más grande del mundo!", gritaban los integrantes de la Asociación Musulmana Activa de La Garriga. "Lo que está haciendo Israel en Gaza es una masacre mientras el resto del mundo mira a otro lado", denunciaba una de sus portavoces, Rabab Riyahi. "Queremos lo que quieren todos los pueblos, vivir con paz y dignidad", apuntaba una mujer nacida en Palestina que se manifestó junto a sus padres y sus hijos. "Para los árabes musulmanes los problemas de Palestina son un problema nacional", añadía Saïd Mrabet, marroquí afincado en Barcelona.

Mrabet ya participó en las movilizaciones de 2003 contra la invasión de Irak. Entonces no acudieron tantos inmigrantes de origen musulmán, convino. Y alguien en su grupo reflexionó que aquellas marchas tuvieron también una raíz que se podía leer en clave de política local:, "Que si Aznar, que si Bush, que si Zapatero". En cualquier caso, fueron muchos manifestantes los que ayer se reencontraron con amigos y conocidos a quienes no veían desde aquellas multitudinarias protestas.

Tras recorrer la calle de Pelai, la Ronda Sant Pere, la Via Laietana y la calle de Ferran, el manifiesto en la plaza de Sant Jaume lo leyó la primera vez el cantante Lluís Llach. La segunda y tercera, las actrices Rosa Maria Sardà y Vicky Peña. Hubo más y entre una y otra lectura, la plaza coreaba L'estaca acompañando a Naïr, un joven palestino, en el escenario. El manifiesto exige al Gobierno español que ponga "punto final al comercio de armas con el Estado de Israel", invita a los ciudadanos a boicotear los productos israelíes e insta al Gobierno catalán a que suspenda los acuerdos comerciales con el país. Uno de los portavoces de la Plataforma Aturem la Guerra, Francesc Tubau, exigió además "que se permita la entrada de ayuda humanitaria a Gaza y que la comunidad internacional detenga la ofensiva".

Ciudades como Tarragona y Palma de Mallorca celebraron también ayer manifestaciones contra los bombardeos contra Gaza. En Palma la protesta congregó a unas 4.000 personas, encabezadas por una pancarta con el lema Paremos la masacre del pueblo palestino. La convocatoria fue avalada por activistas y militantes de la izquierda alternativa, sindical y política; el grueso de los manifestantes eran ciudadanos del Magreb, informa Andreu Manresa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de enero de 2009