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Obama potencia la lucha contra el paro

El equipo económico del presidente electo teme que el desempleo supere el 9% - Biden, su vicepresidente, reconoce que será necesario aumentar el gasto público

Las cifras sobre la evolución del desempleo en EE UU son tan negativas que el equipo de expertos formado por el presidente electo, Barack Obama, para combatir la crisis se ha visto forzado a ampliar los objetivos que se había marcado hace sólo un mes. Durante su campaña hacia la presidencia, Obama se comprometió a "salvar o crear" un millón de puestos de trabajo en un plazo indeterminado. Tras ser elegido, en un discurso hace un mes reconoció que las perspectivas económicas eran tan graves que había que proponerse salvar 2,5 millones de puestos en menos de dos años.

Tras una reunión de cuatro horas con su equipo económico el martes en Chicago, el presidente electo amplió el objetivo hasta los tres millones de puestos. Los expertos auguran que el paro aumentará del 6,7% actual, que ya es el más alto de los últimos 15 años, hasta el 9% dentro de 12 meses. Para los consejeros de Obama, sería una victoria mantener la tasa por debajo de esa cifra.

Biden asegura que la situación económica es "mucho peor" de lo que se pensaba

Obama quiere luchar contra el paro e invertir en infraestructuras

El nuevo presidente heredará el mayor déficit de la historia: un billón de euros

Esta semana, los expertos económicos de Obama se atrevieron por primera vez a vaticinar cuánto dinero habrá que sacar de las arcas públicas para estimular la economía estadounidense. Durante la campaña, Obama prometió destinar 150.000 millones de dólares (122.000 millones de euros) para combatir el paro. La cifra que baraja ahora su equipo es casi cinco veces superior, entre 675.000 y 775.000 millones de dólares (470.000 y 550.000 millones de euros). Algunos economistas le aconsejan invertir hasta 1,3 billones de dólares (940.000 millones de euros). El equipo de Obama coincide en que el mayor peligro radica en no destinar el dinero necesario, pero quiere que la cantidad propuesta obtenga el apoyo sin problemas del nuevo Congreso, que inaugura su periodo de sesiones el 6 de enero.

Antes de marcharse el sábado a pasar dos semanas de vacaciones en su Hawai natal, Obama encomendó al vicepresidente electo, Joe Biden, que encabezara un grupo de trabajo que pensase con "osadía" en soluciones concretas para ayudar a superar la crisis a las familias de clase media. En ese equipo se encontrarán, entre otros, los responsables de Sanidad, Trabajo y Educación. En la primera entrevista que concede tras las elecciones, Biden reconoció ayer a la cadena ABC que la situación económica es "mucho peor" de lo que él y Obama habían pensado en principio.

La mayor parte del medio billón de euros que Obama asignará para potenciar la economía y luchar contra el paro se invertirá en reforzar la red de puentes y carreteras. Otra parte, al incremento de las energías renovables, la renovación de las escuelas, la reforma de la sanidad pública y el desarrollo de las nuevas tecnologías. El viernes, los consejeros de Obama celebraron reuniones con congresistas en Washington para discutir propuestas concretas.

Algunos legisladores, sobre todo del Partido Republicano, se oponen a los planes de estímulo a costa del erario público. Consideran que esta medida provocará un aumento del déficit. Biden respondió que el 20 de enero, fecha de la toma de posesión, Obama se convertirá en el presidente que hereda el "mayor déficit en la historia del país", superior al billón de euros. "A corto plazo no nos podemos preocupar por el déficit. Ahora no hay otra prioridad que evitar la quiebra de la economía. Ésa es la única prioridad", dijo.

Los congresistas menos convencidos sobre las medidas de estímulo cuestionan que el dinero público pueda ser dilapidado en planes que contenten a corto plazo al electorado demócrata, pero que no sean eficaces a largo plazo para la economía. Lawrence Summers, ex secretario del Tesoro con Bill Clinton, y asesor económico de la Casa Blanca en el nuevo Gobierno de Obama, ha anunciado que el Ejecutivo informará con la mayor transparencia sobre las medidas que se pongan en marcha. Para ello, se crearán páginas de Internet en las que "la gente pueda seguir cada fracción de cada proyecto en el que se ha invertido algún dinero", dijo Summers.

De momento, Obama ha cumplido con su objetivo de insuflar esperanza a la nación. En una encuesta encargada por The Washington Post, casi siete de cada 10 entrevistados (68%) se muestran optimistas sobre su gestión ante los próximos 12 meses. Y el 65% apoya sus planes de estímulo económico. Entre los problemas que le gustaría a la gente que Obama abordara -aparte del de la crisis económica-, se encuentran los de medioambiente y la sanidad pública. El 84% desea que Obama fuerce a las compañías eléctricas a aumentar la producción de energía renovable y el 75% quiere que refuerce las medidas para reducir el calentamiento global, problema sobre el que la Administración de George W. Bush se mostró insensible.

Entre las últimas prioridades de los encuestados se sitúa el cierre de la cárcel de Guantánamo, (lo pide el 40% frente al 44% que le gustaría que no se cerrase). En ese sentido, Biden dijo ayer que "nada" le ha hecho cambiar hasta ahora su idea de que Guantánamo tiene que cerrarse. Dijo que la política de Estados Unidos contra el terrorismo y la vigilancia de los detenidos ha dañado la reputación del país en el mundo. "Hemos creado más terroristas a consecuencia de esa política".

Nuevas ideas para la crisis

- Tres millones de empleos

El equipo de Barack Obama ha incrementado su objetivo de creación de empleo para 2009 a tres millones de puestos de trabajo, 500.000 más que hace un mes. La razón: las previsiones económicas son catastróficas, con una tasa de desempleo por encima del 9%, la peor desde los años ochenta.

- Más gasto público

Economistas liberales y conservadores recomiendan al futuro Gobierno un gasto entre 800.000 millones y 1,3 billones de dólares para estimular la economía y evitar el peligro de una recesión mayor.

- Prioridades Obama propone dedicar en dos años entre 675.000 y 775.000 millones de dólares a recortes de impuestos para la clase media e inversiones en infraestructuras, sanidad, tecnología y educación.

- ¿De dónde se saca el dinero? Mientras la recesión se agrava, Obama se ve obligado a aumentar el dinero de su plan de estímulo de 150.000 millones de dólares en la campaña a 800.000 millones. El equipo de presidente electo se enfrenta a un primer dilema: aumentar los impuestos para recaudar más dinero o aplazar algunas de las propuestas estrella de la campaña, como la mejora del sistema de sanidad y la reducción de emisiones que afectan al calentamiento global.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de diciembre de 2008

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