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Educación

Los delegados de alumnos, contra los anti-Bolonia

Les acusan de manipulación mientras éstos anuncian nuevas movilizaciones

"Hay colectivos que están utilizando el proceso de Bolonia para transmitir sus idearios políticos, mezclando problemáticas sociales con los problemas que plantea el proceso", colectivos "que están manipulando a los estudiantes de secundaria, que son los que mayoritariamente acuden" a sus manifestaciones. Así cargó en un comunicado la Coordinadora de Representantes de Estudiantes de Universidades Públicas (Creup), sin mencionarlas, contra las asambleas de alumnos que se han constituido alrededor de la oposición al plan Bolonia (la reforma de las universidades para adaptarlas a Europa que cambiará la ordenación de las carreras) porque consideran que supondrá la futura dependencia de la universidad a los intereses de las empresas y la desaparición de algunas carreras.

La Creup publicó su comunicado tras un encuentro que celebró el pasado fin de semana en León. El mismo fin de semana que las asambleas anti-Bolonia se reunieron en Valencia para redactar unas propuestas de movilización estatal que no hicieron públicas; tendrán que debatirlas y votarlas antes en cada facultad, dijeron.

Las desavenencias entre ambos colectivos estudiantiles no son nuevas. La Creup, que representa a los consejos estudiantiles elegidos en 20 de las 48 universidades públicas españolas (entre ellas, la Complutense, Sevilla o la UNED, las más grandes), hace esas acusaciones de manipulación a los anti-Bolonia. Mientras, éstos les acusan de no representar realmente los intereses de los alumnos y de vivir a las órdenes de los responsables universitarios.

El movimiento contra Bolonia también hizo público un comunicado tras su reunión de Valencia, en la que estuvieron representadas unas 15 universidades públicas (las más activas hasta ahora, han sido las de Barcelona, Autónoma de Barcelona, Complutense, Valencia y Sevilla). El texto, que leyeron en valenciano y castellano, subraya que el movimiento estudiantil asambleario no es ni caótico ni desorganizado sino que tiene una "verdadera dimensión estatal", se solidariza con los estudiantes expedientados a raíz de las protestas y rechaza que se "criminalice" al movimiento, "que sólo pretende promover un debate abierto en torno a esta reforma impuesta desde la educación superior".

Los asistentes al encuentro debatirán en los próximos días el calendario de movilizaciones en cada facultad y a partir de ahí se verá. "Ha habido un montón de propuestas, pero éste es un movimiento asambleario y no somos los que debemos decidir", dijo uno de los portavoces. Este fin de semana se ha visto que las protestas anti-Bolonia no han prendido con la misma fuerza en unas universidades españolas que en otras, de ahí que el movimiento actúe con cautela. El siguiente encuentro estatal no se espera hasta después de febrero, cuando pasen los exámenes.

Por su parte, la Creup, negó la veracidad de las principales quejas de los anti-Bolonia, como que el proceso suponga privatización de la universidad, que vaya a aumentar el precio de las matrículas, a haber un año obligatorio de prácticas en empresas, que se pierdan conocimientos con la nueva estructura de grados (que sustituyen a licenciatura y diplomaturas) y máster, o que desaparezcan las becas tradicionales.

Quejas compartidas

Sin embargo, aún estando a favor del proceso, la Creup sí señala algunos problemas de su desarrollo en España, que coinciden con los que denuncian los anti-Bolonia. Por ejemplo, la reclamación de más dinero para las universidades públicas, una mejor política de becas o la denuncia de que la reforma no "está pensado ni piensa en los estudiantes que estudian y que trabajan", ya que los nuevos planes de estudio exigen, al menos sobre el papel, una mayor dedicación del alumno, dentro y fuera de clase.

Además, se quejan de que el proceso en España ha tardado mucho en arrancar y se está completando con unas prisas (tienen que estar lista en 2010), lo que pone en peligro la calidad de los cambios: "La culpa de la situación actual es de los políticos que, han antepuesto los intereses partidistas a los de la Universidad Española y sus estudiantes".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 15 de diciembre de 2008