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Esquerra, única duda en la Cámara alta

A los Presupuestos para 2009 pueden quedarle sólo dos votaciones: la del Senado sobre el veto y la del Congreso para levantar el veto. El PP, CiU e Iniciativa per Catalunya ya han anunciado que vetarán las cuentas y sólo queda por saber la posición de ERC para inclinar la balanza.

La ejecutiva de los independentistas tomará hoy la decisión después de que el PSOE le comunicara ayer que no acepta sus enmiendas. ERC se ha resistido al máximo porque puede parecer que va a remolque de CiU y porque, en el fondo, le hace un favor al Gobierno. Si no vetara parecería que va de la mano de los socialistas. Por eso, ERC ha buscado una salida, pero el PSOE no le ha concedido margen de maniobra al rechazar sus peticiones. Si decidiera no vetar lo haría prácticamente a cambio de nada, atrapado en esa contradicción. En el fondo, está siendo empujado por el Gobierno.

Si no hay veto y el PSOE queda en minoría en la Cámara alta, se aprobarían cientos de enmiendas que desbaratarían y descuadrarían las cuentas que se aprobaron en el Congreso.

Luego, la Cámara baja tendría que rehacer los Presupuestos para volver a la situación inicial. Aunque la situación no sería fácil, porque el PNV y el BNG se verían obligados a rechazar enmiendas del Senado con las que podrían estar de acuerdo.

Si prosperara el veto, el Gobierno no tendría problemas para levantarlo luego en el Congreso con la mayoría absoluta que le da el apoyo firme de PNV y BNG. Para el Gobierno, el veto es un revés político en el corto plazo, pero finalmente se convierte en un alivio porque acorta el trámite de los Presupuestos y le evita el problema político de tener que renegociar las enmiendas.

El rechazo de CiU, ERC e ICV a las cuentas está motivado por la falta de acuerdo sobre financiación autonómica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de noviembre de 2008