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El director de Veleia calla ante el fraude

Eliseo Gil no refuta las denuncias sobre la falsificación y se queja de ser "linchado"

"Hemos sufrido un linchamiento mediático". Eliseo Gil Zubillaga, director de la empresa Lurmen S. L. y responsable hasta el miércoles por la tarde de la excavación arqueológica de Veleia, respondió de este modo al contundente informe de la comisión de expertos que cuestiona la veracidad de los hallazgos que él mismo presentó en junio de 2006. En una comparecencia en la que no permitió preguntas, visiblemente enojado, Gil no rebatió ninguna de las acusaciones de falsedad en los descubrimientos realizados por su equipo, calificó de "opiniones" respetables los informes de los expertos y censuró que no se hubieran incluido sus sugerencias sobre nuevas pruebas en los materiales objeto de la polémica. Anunció, para terminar, que está dispuesto a tomar "todas las medidas que estén en nuestra mano, pedir dimisiones políticas, incluso llegar a los tribunales".

Amenaza con acudir a los tribunales para defender su trabajo

Sostiene que los informes de los especialistas son sólo "opiniones"

El informe pone en seria duda centenares de inscripciones en fragmentos de cerámica presentadas hace dos años y medio como correspondientes al siglo III, que incluían referencias al euskera, el cristianismo y otras religiones, así como jeroglíficos egipcios o dibujos. Los expertos que han estudiado las piezas denunciaron incongruencias como la ausencia de sintaxis o la grafía moderna de las palabras inscritas, la aparición de nombres propios o sentencias ajenos a la época o incongruencias en algunos dibujos, como la recreación de la última cena, la aparición de María Magdalena junto a un crucifijo o la silueta de una sirena.

Pero Eliseo Gil no se refirió a los materiales arqueológicos. Sólo aludió al comentario del catedrático de Química, Juan Manuel Madariaga, sacado de contexto, en el que se había referido a que había restos de pegamento, lógico en cualquier reconstrucción de piezas. "No hay pegamento para reparar el honor", afirmó. Gil justificó su silencio en la imposibilidad de acceder a la excavación, después de que la Diputación de Álava decidiera ayer retirarles la concesión de explotación del yacimiento.

"Estamos hablando de una investigación en curso, de la que no existe todavía publicación científica, por lo que el informe de la comisión recoge opiniones -respetables, pero opiniones-, que han producido consecuencias desproporcionadas", apuntó Gil. El director de Lurmen desveló que había pedido a la Diputación de Álava la incorporación al estudio de las piezas de nuevos análisis y especialistas, "porque quizás haya que ampliar el abanico cronológico hasta el siglo VI".

Con el semblante demudado, en toda su intervención no hizo referencia a las dudas presentadas la víspera por los distintos especialistas que presentaron sus conclusiones el jueves ante las Juntas Generales de Álava. Evitó pronunciarse sobre el hecho de que algunas palabras en euskera escritas en fragmentos de cerámica, al igual que determinadas expresiones latinas, no sólo no eran imaginables en el siglo III, sino incongruentes incluso en la Edad Media. Y tampoco explicó cómo cabe interpretar que aparecieran en restos del Imperio Romano inscripciones como "Ad Maioren Dei Gloriam" o "Nefertiti", sólo utilizadas varios siglos más tarde. Y ni siquiera se refirió a las objeciones sobre la insólita aparición de estos centenares de grafitos de repente, cuando estos restos arqueológicos son en general excepcionales.

Gil concluyó su intervención asumiendo la responsabilidad de todas las decisiones que ha tomado hasta la fecha, desde que hace 14 años asumió la dirección de la investigación arqueológica de Veleia. En este sentido, afirmó que "hay un problema humano en el futuro de los 10 trabajadores de Lurmen y los 24 dependendientes del convenio del Ayuntamiento de Iruña de Oca y el Inem, que no se ha tenido en cuenta".

La diputada de Cultura, Lorena López de Lacalle, ya había afirmado la víspera, tras la presentación del informe, que este convenio se mantendrá, y por tanto esos 24 puestos de trabajo, dedicados sobre todo a la atención de visitas. López de Lacalle ha insistido en diferentes comparecencias que la Diputación de Álava mantendrá el apoyo a esta excavación arqueológica, pero desde el control directo. "El yacimiento volvió a nacer ayer", insistió.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de noviembre de 2008