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Practicado el primer trasplante de tráquea del mundo

El Clínic de Barcelona opera a una mujer de 30 años que tuvo tuberculosis

Hace 5 meses, a Claudia Castillo le faltaba el aire. A sus 30 años, una tuberculosis había dañado su tráquea y había colapsado su pulmón izquierdo. Se ahogaba tanto que ni tan siquiera podía jugar con sus hijos, de 5 y 15 años, ni conversar más de cuatro palabras, ni subir las escaleras hasta su casa. Varias intervenciones habían fallado y una infección tras otra la obligaba a pasar largos periodos en el hospital.

Ahora, a Claudia le han devuelto el aire. Pasará a la historia de los trasplantes como la primera persona del mundo a la que se ha realizado un trasplante de tráquea con éxito, y además sin inmunosupresión, según publica hoy la revista de referencia The Lancet. En la intervención han participado especialistas del Hospital Clínic de Barcelona, del Politécnico de Milán, de las universidades de Bristol y de Padua. Paolo Macchirini, responsable del Servicio de Cirugía Torácica del Clínic, realizó el trasplante a Claudia el pasado mes de junio. Para conseguir que su sistema inmunitario aceptase el órgano sin necesidad de tomar medicación inmunosupresora, los investigadores recurrieron a la "ingeniería de tejidos". El resultado: un órgano híbrido entre donante y paciente.

El donante de la traquea era un hombre de 51 años, fallecido por una hemorragia cerebral. Tras extraerla, se la lavó 25 veces con un detergente enzimático para despojarla de todas sus células inmunológicamente activas. Tras quedar reducida a una estructura tubular libre de antígenos, se envió a la Universidad de Milán, donde los investigadores la "bañaron" en un cultivo con células que extraídas a la misma Claudia: células respiratorias epiteliales de su nariz, y células madre de su cadera que en el laboratorio se habían diferenciado en condrocitos. Claudia ha recuperado buena parte de su función pulmonar y no toma ningún tipo de medicación. Antes del trasplante, los médicos habían intentado desobstruir su traquea colocando en su interior un stent, pero no funcionó. Por si fallaba el trasplante, se montó un dispositivo alternativo para practicar a Claudia la única posibilidad médica: extirpar el pulmón. La hubiesen salvado, pero graves problemas respiratorios hubiesen obstaculizado su vida.

Tras el trasplante, ya puede jugar con sus hijos, subir escaleras y charlar sin cansarse. El próximo viernes cogerá un avión para visitar a su familia en Colombia. Le gusta nadar y espera hacerlo pronto.

Para los investigadores, conseguir que el cuerpo del paciente acepte un órgano sin necesidad de inmunosupresores supone un gran logro. Mantener a raya el sistema inmunitario con medicamentos tiene contrapartidas que, a la larga, pueden comprometer su salud. "Este sistema se podría aplicar a otros órganos tubulares, como el colon o el esófago", explica Macchirini.

El equipo del Clínic ya tiene a dos pacientes en lista de espera: dos mujeres con cáncer de tráquea: una alemana de 42 años y otra de Alabama (EE UU).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de noviembre de 2008