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Entrevista:ALBERT VIAPLANA | Arquitecto y autor de la reforma de la plaza de Lesseps

"El verde llegará"

Barcelona
Es uno de los arquitectos menos mediáticos, pero sus obras han tenido siempre una gran repercusión por su impacto sobre el espacio público. Así ha sido en las plazas de los Països Catalans y Europa y en la Rambla del Mar .

Amable pero vehemente, Albert Viaplana (Barcelona, 1933) es uno de los arquitectos que más huella ha dejado en la Barcelona contemporánea. Su arquitectura, que algunos definen como minimalista, no deja indiferente. "No tenemos estilo, hacemos lo que pensamos que hay que hacer en cada momento", afirma él. Pero si la plaza de los Països Catalans, en 1982, fue el detonante de una larga polémica ciudadana, ahora la radicalidad de su arquitectura vuelve a ponerlo en el ojo del huracán con la reforma de la plaza de Lesseps. Ha sido éste un proyecto largo y ampliamente consensuado con los vecinos, que, aun así, se sorprenden ahora del impacto visual de unos elementos escultóricos que en la maqueta, dicen, parecían más matizados.

"Habrá arbolado, y más del que tenía la plaza antes de la reforma"

"El monumento a Lesseps tendrá agua que caerá en una piscina"

Pregunta. Su proyecto está generando mucha contestación. ¿Cree que los que protestan se equivocan?

Respuesta. No creo que estén equivocados. Tienen razón de estar muy sensibilizados. Se han encontrado con algo que no se imaginaban. Y hay incomodidad, eso es muy importante. Viven en un entorno en obras. Pasan vigas, hierros, ha de ser horroroso. Se empezó con los fundamentos de la línea 9, los derribos, el soterramiento de la ronda, y ahora los acabados de la plaza. Mucha gente ha estado y está incómoda. No sólo los vecinos. También la gente que trabaja ahí. Algunos ni se ponen la chaqueta reglamentaria para que no los reconozcan.

P. ¿Encuentra enriquecedora la participación vecinal?

R. Imprescindible.

P. Los vecinos se quejan de la falta de árboles, de vegetación.

R. El verde llegará. Es un proyecto para que de aquí a 10 años -como mínimo- sea lo que queremos que sea. Habrá arbolado y tendrá más de lo que tenía la plaza antes de la reforma.

P. Ahora, desde luego, nadie lo diría.

R. Hay zonas en las que no es posible plantar, hay apenas cuatro dedos de hormigón sobre la losa, por la ronda. No se puede sembrar nada allí. Pero tratamos de arreglarlo. Instalamos jardineras donde no puede haber árboles. Con arbustos en vertical, ascendentes y otros que cuelgan y que taparán las estructuras de metal. En la zona a la izquierda de la iglesia no se puede poner árboles y los vecinos nos pedían sombra, así que se la ponemos, con unas estructuras de hierro techadas con madera.

P. De hierro.

R. El hierro es lo más ligero que hay. No se ha inventado nada así. Me provoca angustia que parezca que nos justificamos. Los vecinos nos han pedido un escrito explicatorio; más que eso hemos encargado unas perspectivas en las que mostraremos el verde que habrá en 10 años.

P. En todo caso, lo que se ve ahora es esa gran viga que atraviesa de lado a lado la plaza, por ejemplo. Es un lenguaje fuerte.

R. Creo que hay mucha gente que no conoce el proyecto. Lo más evidente es que esa estructura, la que denominamos Canal de Suez, es un homenaje a Lesseps. Nos pidieron un elemento que explicara a quién está dedicada la plaza. Es un canal por el que discurrirá agua. La manera más simplista de explicarlo es que atravesamos la calzada para unir las dos zonas de la plaza, la alta y la baja. De alguna manera este elemento interrumpe el flujo de los coches.

P. Los enormes dinteles en las dos bocas del túnel impactan, parecen proas de acorazados.

R. Esas marquesinas son de madera y se convertirán en algo parecido a la pasarela del Moll de la Fusta. Pensamos que la gente se estirará encima. Lugares para estar.

P. En la zona baja de la plaza han puesto otros elementos.

R. Unas gradas, porque se quería un lugar para fiestas improvisadas. Detrás estarán las pistas de petanca, bajo árboles, y unos lavabos. Habrá también una fuente romántica, junto al anfiteatro, y un área de juegos infantiles [habría otra junto a la biblioteca]. Ya se ha empezado a plantar, pero esa zona está afectada por la línea 9, lo que significa otros dos o tres años de obras.

P. ¿Qué hay del gran cubo, la estructura más imponente junto con el puente-canal, el palio?

R. Se ha usado la palabra palio pero no lo es, no está cubierto. No se puede entender aún en su totalidad, porque corresponde, es un reflejo simétrico del que habrá bajo tierra, el lucernario del gran vestíbulo de la estación de la línea 9, que puede verse como otra gran plaza y que también hacemos nosotros. Lo que pasa arriba pasa abajo. El cubo explica de alguna manera la plaza de abajo.

P. Reconocerá que es difícil hacerle entender eso a la gente...

R. Sí, claro, hasta que no vean lo de abajo.

P. El cubo ¿no entorpece la visión del cielo y del entorno?

R. No entiendo esa queja. Es muy simple. Es un marco. Permite ver enmarcado el cielo, la nube que pasa por su interior no es lo mismo que la que no lo hace. O la torre, el edificio que queda dentro según desde donde se mire. Son cosas que con el tiempo se verán, se entenderán, se apreciarán. Y los árboles darán a todo una densidad de verde que no se imaginan.

P. Volvamos al monumento a Lesseps, la gran viga.

R. Tendrá tiras de luz y un circuito de agua que lo atravesará para vaciarse en cascada en una piscina, frente a la biblioteca.

P. Es imponente, algunos piensan que hasta agresiva.

R. ¿Qué quieren que diga? ¿Qué es ligera? No lo es. Con el arbolado quedará en su puesto. Es un elemento que pasa sobre los coches. Ése es su protagonismo. La arquitectura ¿saben? No es como la escultura. Es algo vivo. Se vive a trozos y se reconstruye con el tiempo en la cabeza de cada uno. Ahora la gente ve la decoración de la plaza como objetos plenos que empiezan y acaban en sí mismos. Pero la arquitectura no es eso. Hay que experimentarla en diferentes días, horas, estados de ánimo.

P. ¿Habría cambiado el proyecto tras ver construida la biblioteca de Josep Llinàs?

R. Nosotros teníamos nuestro propio proyecto para ella, una superestructura en la que podía ponerse un gimnasio, la biblioteca y lo que fuera. Ganó Pepe y bien...

P. ¿Hubo comunicación con Llinàs?

R. Era él en todo caso quien debía tenerla con nosotros porque el proyecto ya lo teníamos hecho de antes.

P. ¿Se podría decir que la plaza quiere esconder la biblioteca?

R. No, no. Con Pepe somos amigos, fue alumno mío. Hemos jugado muchos partidos de fútbol, a favor y en contra.

P. Piden ustedes, pues, fe a los vecinos, y esperanza.

R. Puede ser ingenuo lo que le digo, la ingenuidad es una marca de la casa, pero pienso que una vez vean cómo queda en realidad todo esto, los que están en contra cambiarán de opinión.

P. Reconocerá que ahora, lo que se ve, resulta intimidatorio.

R. Bueno, ¿y qué podríamos haber hecho? ¿tapiar todas las casas y ventanas para que no vieran mientras lo construíamos? Hemos enseñado el proyecto.

Obras más conocidas

- Albert Viaplana estuvo asociado con Helio Piñón desde 1968 hasta 1998 y ahora trabaja con su hijo.

- Entre sus obras más conocidas destacan el Centro de Arte Santa Mónica, la plaza de los Països Catalans, el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, el centro comercial Maremàgnum, la Rambla del Mar, el pebetero del Fossar de les Moreres y el hotel Hilton.

- Ha proyectado la plaza de Europa en L'Hospitalet.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de noviembre de 2008

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