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Nissan se queja del absentismo y los costes laborales en Barcelona

Los obreros endurecen sus protestas contra los 1.680 despidos

Nissan carga contra el aumento de los costes laborales y de los niveles de absentismo en su planta de Barcelona en el informe en el que intenta justificar los 1.680 despidos presentados, y que están provocando protestas cada vez más radicales de los obreros. Ayer, unos 2.200 trabajadores, según la Guardia Urbana, se manifestaron ante las oficinas de la firma en la ciudad y algunos lanzaron huevos, botellas, prendas de ropa ardiendo e incluso una de las vallas que separaban el edificio de los manifestantes.

La protesta transcurrió sin heridos al día siguiente de la presentación del expediente de regulación de empleo (ERE). En él, la empresa alerta de que los costes de fabricación de cada coche en Nissan aumentarán un 56% en los dos próximos años en Barcelona si la estructura de la factoría no se reduce en consonancia a una caída de la producción estimada en el 50%: de 187.711 unidades en 2007, a 92.386 en 2010.

El consejero delegado se reunió con el Rey en su visita a Japón

Los despidos son una de las medidas del nuevo plan que la compañía intenta impulsar desde hace dos años para reducir un 12% los costes globales en un plazo de tres años. Este programa incluye también medidas para reducir el coste de materiales, logística y I+D. Nissan ya logró recortar un 31% sus costes globales en sólo dos años, dentro del plan TOP 07 que se cerró en 2006, un año antes de lo previsto. La multinacional ya no lo ve suficiente.

La compañía señala que Nissan Barcelona es, junto a Volkswagen en Navarra, la de mayores costes laborales por persona, de 29.417 euros en junio de 2008; seguida de Ford España, con 26.350 euros; Seat, con 25.141; Renault, con 24.612, y General Motors, con 24.066. La tasa de absentismo ha pasado del 6,37% en abril de 2007 al 7,43% en agosto de 2008.

Nissan dice que con la actual plantilla no habrá nuevos modelos a partir de 2010, y sin éstos peligra la actividad fabril en Barcelona. El consejero delegado de Nissan, Hidetoshi Imazu, desayunó ayer en Tokio con el Rey y otros 15 directivos de las principales empresas japonesas presentes en España, a las que el monarca trasladó la voluntad del Gobierno de apoyarlas si mantienen o incrementan sus inversiones en España. Imazu señaló que Nissan atraviesa por una "situación difícil por la caída de las ventas y el nivel actual de facturación", pero se mostró interesado en desarrollar con España el coche eléctrico, pero sin concretar dónde, informa Georgina Higueras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de noviembre de 2008